El secretario de Seguridad de la Municipalidad de Berisso, Gabriel Marotte, se refirió a la política de seguridad que se lleva adelante en el distrito, haciendo hincapié en la prevención del delito, la coordinación con la Provincia de Buenos Aires y el trabajo articulado con las fuerzas policiales y el Centro Operativo de Monitoreo (COM).
En ese sentido, el funcionario explicó que la estrategia se apoya en una presencia constante en la vía pública: “Con el intendente, en concordancia con la provincia de Buenos Aires y con la Policía, articulamos entre todas las áreas para tener presencia en las calles y prevenir el delito”, señaló.
Al referirse al funcionamiento del esquema policial, Marotte remarcó el respeto por el orden institucional y la coordinación directa con la conducción de la fuerza.
“Las cuadrículas están determinadas. Yo coordino fundamentalmente con el jefe de estación, el comisario Fernando Díaz, que tiene a cargo la Policía en el distrito. Respeto el orden institucional y hablo con el jefe de Policía”, explicó, aclarando que solo en situaciones excepcionales mantiene contacto directo con los titulares de las comisarías.
En relación con la prevención, sostuvo que el trabajo es dinámico y requiere ajustes permanentes: “La prevención es tener móviles en la calle, recorridas constantes y estar siempre mejorando. Hay zonas que se ponen más ‘calientes’ y eso obliga a modificar o reforzar los recorridos”, indicó.
Marotte también subrayó el rol clave del Centro Operativo de Monitoreo y la participación vecinal. Al respecto, destacó que “la ayuda del COM y la comunicación permanente de los vecinos es fundamental. Eso nos permite mejorar los recorridos y prevenir hechos delictivos”.
Consultado por los pequeños robos registrados en distintos barrios, el secretario explicó que se realiza un seguimiento mensual de las estadísticas.
“Todos los meses tenemos un resumen para saber si los delitos crecen, dónde se dan y poner la lupa en esos lugares. Por las características de la ciudad hay zonas más recurrentes, donde reforzamos cámaras y patrullajes”, detalló.
En ese marco, insistió en la importancia de la denuncia, “aunque sean delitos menores, el vecino no tiene por qué dejar de hacer la denuncia. Es clave para poder actuar y mejorar la prevención”, remarcó.
Respecto a la situación del barrio Obrero, Marotte señaló que se mantienen reuniones periódicas con vecinos y se analizan alternativas para mejorar la circulación y la seguridad.
Agregando al respecto que “tuvimos entre cuatro y seis reuniones con vecinos. Se pidió un informe a Planeamiento para analizar los pasillos, que son muy angostos y permiten que las motos se escapen”, explicó.
Finalmente, el funcionario hizo referencia a los operativos realizados durante fechas especiales y a la problemática vinculada a motos y encuentros nocturnos: “Recorrimos la ciudad con el Intendente durante la madrugada de fin de año, controlando fiestas habilitadas y las que se denunciaban en el momento”, concluyó.