22 de octubre

Medio siglo de una búsqueda que no se rinde: Argentina conmemora el Día Nacional del Derecho a la Identidad

Este 22 de octubre se conmemora el Día Nacional del Derecho a la Identidad. No es una fecha para celebrar: es un día para recordar, agradecer y reconocer la lucha histórica de las Abuelas de Plaza de Mayo, mujeres que transformaron el dolor más profundo en una búsqueda incansable por la verdad.

En 2004, el Congreso de la Nación estableció el 22 de octubre como el Día Nacional del Derecho a la Identidad. La fecha reconoce la labor de las Abuelas de Plaza de Mayo, quienes impulsaron este derecho a partir de su lucha por recuperar a los nietos y nietas que fueron apropiados de manera ilegal por las fuerzas represivas durante la última dictadura cívico-militar en el país.

Hace 50 años, cuando la dictadura intentó borrar nombres, historias y vínculos, un grupo de abuelas salió a las calles con una pregunta que no pudieron silenciar: ¿dónde están nuestros nietos?Desde entonces, recorrieron tribunales, archivos, hospitales y fronteras. Denunciaron, investigaron, esperaron y nunca dejaron de buscar.

Una lucha que continúa

Durante la última dictadura cívico-militar, más de 400 bebés fueron separados de sus madres, nacieron en cautiverio o fueron apropiados ilegalmente. Cada uno de ellos fue expropiado de su identidad, de su familia y de su historia.

A 50 años del inicio de la búsqueda, la organización confirmó la restitución de identidad de 140 personas. Cada nieto encontrado es mucho más que un número: es un abrazo recuperado, una historia que vuelve a tener nombre y una familia que por fin puede cerrar una herida. Aun así, se estima que faltan encontrar alrededor de 300 nietos, hoy adultos, y también se avanza en la búsqueda de bisnietos.

Un ejemplo para toda la sociedad

El derecho a la identidad implica poder conocer el propio origen, la historia familiar y la verdad sobre lo ocurrido. Para garantizar esa posibilidad, en 1987 se creó el Banco Nacional de Datos Genéticos, que permite establecer el vínculo biológico entre personas apropiadas y sus familias de origen.

Las Abuelas de Plaza de Mayo dejaron y dejan una lección enorme: la memoria se defiende, la verdad se busca y el amor por la familia puede ser más fuerte que el miedo. Su persistencia durante cinco décadas es un ejemplo de lucha , coraje y compromiso con los derechos humanos.

La búsqueda no terminó. Continúa hasta encontrar a cada nieto y restituirle su historia.

Nunca Más.

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