El secretario general del Sindicato de Trabajadores Municipales de Berisso, Jorge Rodríguez, cuestionó con dureza la falta de intervención de las autoridades sanitarias luego del robo sufrido en el CAPS N°41 y advirtió que las trabajadoras “están totalmente desprotegidas”.
Durante una asamblea realizada en el centro de salud, Rodríguez aseguró que el lugar “no está en condiciones de atender al público” y denunció que, hasta el momento, “ningún funcionario del área de Salud se hizo responsable de la situación”.
“El lugar está sucio, lleno del polvo de los matafuegos que tiraron los delincuentes para borrar huellas. Se robaron prácticamente todo: medicación, instrumental, elementos de trabajo y hasta las llaves de las salas”, expresó el dirigente sindical en diálogo radial.
Según detallaron desde el gremio, durante el asalto los delincuentes sustrajeron medicación, un horno eléctrico, una netbook, un celular de trabajo con información interna y todo el instrumental odontológico del CAPS. Además, rompieron vidrios y dejaron inutilizable gran parte de las instalaciones.
Rodríguez remarcó que las trabajadoras intentaron limpiar el lugar por sus propios medios pese a las malas condiciones climáticas, pero sostuvo que “eso no se resuelve con una escoba o un trapo”. “Hace falta una limpieza profunda y reponer todos los elementos para que puedan volver a trabajar”, afirmó.
“Las compañeras reciben las quejas de los vecinos”
El titular del sindicato apuntó además contra la ausencia del secretario de Salud municipal, Santiago Ramírez Borga, y de las autoridades del área de Atención Primaria.
“No bajó absolutamente nadie. Las compañeras son las que terminan dando explicaciones a los vecinos que llegan para atenderse y se encuentran con que no hay atención”, señaló.
En ese sentido, aseguró que la situación genera tensión permanente con los pacientes y advirtió que el personal viene denunciando problemas de seguridad desde hace tiempo.
Rodríguez reveló además que las trabajadoras del CAPS habrían recibido mensajes amenazantes vinculados a conflictos por turnos médicos y que incluso apareció un arma de juguete “dejada de manera intimidatoria” dentro del establecimiento.
“Esto ya no es solamente un hecho delictivo. Hay amenazas y una situación de inseguridad que se viene denunciando hace tiempo”, afirmó.
Desde el Sindicato de Trabajadores Municipales indicaron que elevarán un nuevo reclamo formal al intendente municipal para exigir medidas urgentes tanto en materia edilicia como de seguridad.
“Es la tercera vez que presentamos documentación reclamando condiciones de seguridad y sanitarias. Lo que pasó refleja el nivel de desprotección que viven las compañeras”, sostuvo Rodríguez.
El gremio también difundió imágenes del estado en que quedó el CAPS N°41 tras el robo y reclamó una intervención inmediata para garantizar la atención médica y resguardar a las trabajadoras del lugar.