Servicio esencial

SAME Berisso: capacitación, prevención y respuesta rápida ante las emergencias

Ariadna Medl y Emanuel Chávez, integrantes del SAME en Berisso.
Ariadna Medl y Emanuel Chávez, integrantes del SAME en Berisso.

Los integrantes del equipo del SAME Berisso, Emanuel Chávez, coordinador médico del servicio y Ariadna Medl, responsable de las capacitaciones en primeros auxilios y RCP, visitaron los estudios de FM Berisso Ciudad para hablar sobre el funcionamiento del sistema de emergencias, los desafíos cotidianos que enfrentan, la capacitación de vecinos y las mejoras que aún necesita el servicio para optimizar la atención en la ciudad.

En primer lugar, ambos profesionales destacaron la importancia de las capacitaciones en reanimación cardiopulmonar (RCP) y primeros auxilios que vienen desarrollando en distintos sectores de la comunidad. “Estamos viendo que muchas veces cuando ocurre una emergencia en la vía pública aparece alguien que dice ‘no te metas’. Nosotros enseñamos exactamente lo contrario. Si una persona hizo el curso de RCP tiene que animarse a actuar, llamar al 107, pedir un DEA y comenzar con el protocolo. Lo peor que puede pasar es no hacer nada”, explicó Ariadna Medl.

La instructora remarcó que el objetivo principal es que cada vez más vecinos puedan intervenir correctamente durante los primeros minutos de una emergencia, un período que muchas veces resulta determinante para salvar una vida. “Lo que buscamos es darle una oportunidad a la persona. Los protocolos se basan en evidencia científica y cada actualización apunta a aumentar las posibilidades de supervivencia”, señaló.

Consultado sobre el impacto emocional que implica trabajar diariamente con accidentes, enfermedades graves y situaciones límite, Emanuel Chávez reconoció que se trata de una tarea que exige una gran fortaleza personal. “Nos toca ver situaciones complejas. Yo trabajé muchos años en traslados aéreos sanitarios y la accidentología en ruta es distinta a la de la ciudad. Hay escenas muy difíciles, pero quienes elegimos esta profesión lo hacemos porque nos gusta ayudar a las personas”, explicó.

El coordinador médico sostuvo que la vocación es una de las principales herramientas para afrontar el desgaste que genera la actividad. “Hay personas que pueden hacer este trabajo y otras que no. A nosotros nos gusta lo que hacemos. Si no fuera así, no estaríamos acá”, afirmó.

No obstante, reconoció que el sistema no cuenta actualmente con asistencia psicológica específica para el personal, una demanda que consideran importante para el futuro. “Siempre sería bueno tener un soporte psicológico, pero también implica recursos que hoy no tenemos”, señaló.

Por su parte, Medl explicó que muchas veces el acompañamiento emocional surge dentro de los propios equipos de trabajo. “Después de una intervención complicada solemos hablar entre compañeros, analizar qué hicimos, qué podríamos haber hecho distinto y cómo nos sentimos. Es una forma de descargar emociones porque, aunque estemos preparados, seguimos siendo seres humanos”, indicó.

“Muchas veces hacemos todo lo posible y aun así no logramos el resultado que buscamos. Eso genera frustración, pero forma parte de nuestra tarea”, agregó.

Respecto a la evolución del SAME en Berisso, Chávez consideró que el servicio logró mejoras importantes desde su implementación, aunque aclaró que se trata de un proceso permanente. “Esto no se construye de un día para otro. Hay que capacitar operadores, conductores, enfermeros, médicos y coordinar cada eslabón de la cadena. Todo se va aceitando con el tiempo”, explicó.

Uno de los principales problemas que aún enfrenta el sistema tiene que ver con la forma en que los vecinos solicitan asistencia. “La principal lucha que tenemos es que la gente siga llamando al 911 cuando tiene una emergencia médica. Eso genera demoras porque la llamada primero pasa por la Policía y después es retransmitida al SAME. Cuando la información llega a nosotros ya se perdieron minutos muy valiosos”, advirtió.

Según detalló, el número correcto para emergencias médicas continúa siendo el 107. “Muchas veces la sensación de espera es angustiante para quien está del otro lado, pero tenemos protocolos para determinar la gravedad de cada situación y actuar en consecuencia”, explicó.

En ese sentido, señaló que las llamadas son clasificadas según distintos niveles de urgencia. “Tenemos códigos verdes, amarillos y rojos. Un código rojo requiere asistencia inmediata. Un código amarillo puede esperar algunos minutos y un código verde puede tener una demora mayor porque no representa un riesgo inminente para la vida”, detalló.

Para seguir mejorando la respuesta operativa, el médico consideró que sería importante sumar una nueva unidad al sistema. “Con un solo móvil más estaríamos muy bien. No hace falta que funcione las 24 horas. Podría trabajar de 9 de la mañana a 9 de la noche atendiendo códigos verdes y así liberar las ambulancias de mayor complejidad para las emergencias más graves”, explicó.

El coordinador también destacó la importancia de la información estadística que genera el SAME en cada intervención. “Todo queda registrado. Cada llamada se vuelca en sistemas informáticos, libros de actas y registros específicos. Además, todas las comunicaciones quedan grabadas”, señaló.

Esa documentación resulta fundamental para responder solicitudes judiciales, reclamos de compañías aseguradoras o consultas posteriores de los propios pacientes. “Permanentemente recibimos pedidos de informes vinculados a accidentes o intervenciones. Por eso tenemos que registrar absolutamente todo”, indicó.

En cuanto a las emergencias más frecuentes que atiende el servicio, Chávez aseguró que los accidentes de tránsito encabezan ampliamente las estadísticas. “La accidentología es nuestro principal problema cotidiano y dentro de ella las motos tienen un protagonismo muy importante”, sostuvo.

“Muchas veces vemos motos circulando por cualquier lado, sin respetar semáforos o normas básicas de tránsito. Lamentablemente eso termina generando una gran cantidad de accidentes”, afirmó.

Por otra parte, Ariadna Medl se refirió a las constantes actualizaciones que reciben los protocolos de RCP y primeros auxilios. “Los protocolos internacionales se actualizan cada cinco años a partir de estudios científicos. Nosotros estamos trabajando con las modificaciones más recientes y por eso también tenemos que capacitarnos constantemente”, explicó.

Entre los cambios recientes mencionó las modificaciones en las maniobras pediátricas y en los procedimientos para la atención de obstrucciones de vías respiratorias. “Además de RCP enseñamos desobstrucción de vía aérea para adultos, niños y bebés, primeros auxilios generales, atención de quemaduras, heridas, convulsiones y distintas situaciones de emergencia que cualquier vecino puede enfrentar en su casa”, señaló.

La profesional remarcó que el objetivo es que la comunidad cuente con herramientas concretas para actuar correctamente hasta la llegada del personal especializado. “Muchas veces los primeros minutos son determinantes y cualquier persona puede hacer la diferencia si sabe cómo actuar”, sostuvo.

Consultados sobre los objetivos a futuro, ambos coincidieron en que uno de los grandes desafíos es transformar a Berisso en una ciudad cardioprotegida. “Necesitamos más desfibriladores externos automáticos distribuidos en distintos puntos de la ciudad. Hoy existen muy pocos y son herramientas fundamentales para aumentar las posibilidades de supervivencia ante un paro cardíaco”, explicó Medl.

Desde el punto de vista operativo, Chávez señaló que la meta sigue siendo reducir los tiempos de respuesta y fortalecer cada instancia del servicio. “La idea es responder lo más rápido posible porque en una emergencia cada minuto cuenta. Muchas veces de esa rapidez depende la vida de una persona”, expresó.

A pocos meses de cumplir diez años de funcionamiento en la ciudad, el coordinador médico destacó la importancia que adquirió el SAME dentro del sistema sanitario local. “En febrero del año próximo vamos a cumplir diez años y si sumamos todas las asistencias realizadas prácticamente hemos atendido a toda la ciudad. Hoy realizamos entre 450 y 470 intervenciones por mes”, reveló.

Finalmente, Emanuel Chávez destacó especialmente el trabajo de los operadores telefónicos, a quienes definió como la columna vertebral del sistema. “Son quienes reciben el primer llamado y deben manejar la ansiedad, el nerviosismo y muchas veces la desesperación de la gente. Tienen que saber escuchar, hacer las preguntas correctas y determinar la gravedad de la situación en pocos segundos”, explicó.

“Por eso los capacitamos permanentemente. Incluso recibieron formación para asistencia telefónica en partos y nuevos protocolos de trauma. Son una pieza fundamental para que todo el sistema funcione correctamente”, concluyó.

 

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