Voces de Colectividades

Saudades de Portugal: casi 20 años de historia y tradición

Maximiliano Montiel y Joaquín Castro, integrantes del ballet Saudades de Portugal de la colectividad portuguesa de Berisso.
Maximiliano Montiel y Joaquín Castro, integrantes del ballet Saudades de Portugal de la colectividad portuguesa de Berisso.

Maximiliano Montiel y Joaquín Castro, integrantes del ballet Saudades de Portugal de la colectividad portuguesa de Berisso, visitaron los estudios de FM Berisso Ciudad y participaron de una nueva emisión de Voces de Colectividades, el programa que conduce Angie Herrera todos los miércoles. Durante la entrevista repasaron la historia del conjunto, sus experiencias en distintos puntos del país, las particularidades de la cultura portuguesa y los desafíos de sostener un espacio artístico que continúa creciendo pese a no contar con una sede propia.

El ballet nació en 2007 y se prepara para celebrar sus 20 años durante 2027. A lo largo de este tiempo atravesó distintas etapas, desde sus comienzos con adolescentes de entre 14 y 16 años hasta la conformación actual, que reúne bailarines y músicos de diferentes generaciones y localidades. “La verdad que es un ballet que está creciendo”, destacó Montiel, quien recordó que, de aquella formación inicial, permanece Gastón, su director, mientras que otros integrantes llevan más de quince años vinculados al grupo.

Uno de los momentos más difíciles de su historia estuvo marcado por los años en los que el conjunto no participó de la Fiesta Provincial del Inmigrante de Berisso. Aquella situación los llevó a desarrollar una actividad independiente y fortalecer los vínculos con otras instituciones portuguesas. “Tuvimos otras colectividades portuguesas que nos apadrinaron, que la verdad que nos ayudaron”, recordaron, al explicar que ese acompañamiento también les permitió ampliar sus presentaciones por distintos puntos de la provincia de Buenos Aires.

Con el paso del tiempo, el crecimiento artístico también trajo nuevos desafíos. Uno de los más importantes fue incorporar músicos en vivo, una característica fundamental de los grupos folclóricos portugueses. Según explicaron, muchas instituciones de esa comunidad consideran indispensable contar con acompañamiento musical propio para participar de sus actividades. La iniciativa demandó un importante esfuerzo de organización y permitió reunir a personas que llegan desde San Fernando, Hurlingham, Villa Tesei, Ciudadela y otras localidades.

Entre los integrantes se encuentra un acordeonista de alrededor de 90 años que continúa participando de los ensayos. Su compromiso refleja el carácter intergeneracional del conjunto. “Hay un gran sacrificio, hay un gran esfuerzo, hay mucho amor por la colectividad, por Saudades”, expresaron los entrevistados al destacar la dedicación de quienes destinan sus sábados a mantener vivas las tradiciones portuguesas.

Las experiencias fuera de Berisso ocupan también un lugar importante en la trayectoria del ballet. Durante los últimos años participaron en encuentros de colectividades en Oberá, Misiones, y Bariloche, entre otros destinos. Sobre esta última ciudad, recordaron especialmente la posibilidad de presentarse con el lago Nahuel Huapi y las montañas nevadas como escenario natural. Los viajes, aunque enriquecedores, implican extensas horas de traslado y un esfuerzo considerable para quienes deben regresar a sus actividades habituales inmediatamente después de cada presentación.

En Oberá, además, construyeron un vínculo con la Casa de Portugal y el grupo Corazón Luso, cuyos integrantes los recibieron y compartieron distintas actividades. Estos encuentros, señalaron, permiten que las colectividades no solamente intercambien experiencias artísticas, sino que también fortalezcan los lazos entre comunidades que trabajan por preservar una misma identidad cultural.

Sin embargo, uno de los mayores desafíos que enfrenta actualmente Saudades de Portugal es la falta de una sede propia en Berisso. Esta situación dificulta la organización de encuentros, actividades culturales y propuestas destinadas a acercar nuevos integrantes. “No tenemos manera de representar si no es bailando”, explicaron, al señalar que la danza constituye hoy su principal herramienta para difundir la cultura portuguesa.

La ausencia de un espacio propio también impide desarrollar un ballet infantil o juvenil, pese al interés de numerosas familias. Los entrevistados reconocieron que recibieron consultas para incorporar niños, pero que las limitaciones de infraestructura y horarios todavía no permiten concretar esa propuesta.

Actualmente, el conjunto ensaya los sábados en un salón ubicado en calle 166 esquina 15 de Berisso, un espacio facilitado por Yara Tizone que también utilizan otras colectividades. Allí se reúnen bailarines y músicos para preparar sus presentaciones y continuar incorporando nuevas coreografías.

Durante la entrevista también hubo lugar para conocer algunas particularidades del folclore portugués. Montiel y Castro explicaron las diferencias entre las tradiciones del Minho, en el norte del país, y del Algarve, en el sur. Mientras que las danzas del Minho se caracterizan por movimientos coordinados y vestimentas de colores intensos, las expresiones del Algarve presentan un estilo más dinámico y desestructurado.

La indumentaria tradicional fue otro de los temas abordados. Desde los trajes femeninos ornamentados con collares hasta las características siete polleras de Nazaré, conocidas como Sete Saias, cada vestimenta representa costumbres y formas de vida de distintas regiones. También mencionaron a los Pauliteiros de Miranda, una expresión folclórica tradicional cuyos bailarines utilizan vestimentas particulares que incluyen faldas y pañuelos.

La música ocupa un lugar central en esta tarea de difusión cultural. Además del acordeón, el conjunto incorpora instrumentos como la concertina, el cavaquinho, la guitarra portuguesa y distintas formas de percusión. También busca acercar al público canciones populares que trascienden el repertorio folclórico tradicional.

En ese sentido, destacaron la repercusión que genera Somos Portugal, una de las canciones más reconocidas por el público durante sus presentaciones. “Nos encanta, la verdad. Es un tema representativo”, expresaron, al explicar que cada vez que comienza a sonar observan cómo los espectadores acompañan con palmas, se levantan y se suman al baile.

La conversación también permitió recorrer algunos sabores característicos de Portugal, como los tradicionales pastéis de nata, la bifana, la francesinha y la cataplana de pescados y mariscos. Los integrantes recordaron distintas experiencias gastronómicas y la posibilidad de organizar en Berisso encuentros que permitan acercar estas preparaciones a la comunidad.

En ese marco, destacaron el vínculo que mantienen con el Club Portugués de Villa Tesei, institución que les ha brindado espacios para ensayar y desarrollar actividades. Allí organizaron una degustación de vinos acompañada de comidas típicas, una experiencia que les gustaría trasladar a Berisso cuando las condiciones lo permitan.

De cara al próximo año, las expectativas están concentradas en el 20.º aniversario del ballet. Si bien todavía no se anunciaron actividades concretas, sus integrantes adelantaron que comenzaron a pensar propuestas para celebrar una trayectoria construida con esfuerzo, viajes, ensayos y el acompañamiento de distintas generaciones.

Los entrevistados también valoraron especialmente el nivel artístico alcanzado por los ballets de las colectividades berissenses, a partir de su experiencia en numerosas fiestas del país. “Cuando veo las colectividades de Berisso es otro nivel”, afirmaron, al destacar la calidad de las presentaciones y el trabajo que realizan las instituciones locales.

Con casi dos décadas de historia, Saudades de Portugal continúa demostrando que la preservación de las tradiciones no depende únicamente de contar con un edificio, sino también de la voluntad de quienes sostienen un proyecto colectivo. Aunque la falta de una sede sigue siendo una dificultad concreta para ampliar sus actividades, el ballet encuentra en la música, la danza y el compromiso de sus integrantes una forma de mantener presente la identidad portuguesa en Berisso.

Finalmente, Montiel y Castro invitaron a quienes tengan interés en conocer la cultura portuguesa o sumarse al ballet a acercarse a los ensayos, que se realizan los sábados de 13.30 a 16.30 horas, en calle 166 esquina 15. También pueden comunicarse a través de Instagram, en @colectividadportuguesa.

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