En el marco de la vigilia por el 24 de marzo en el Parque Cívico, Teté Grasso dejó una reflexión cargada de emoción al cumplirse 50 años del golpe de Estado.
“Es mucha emoción estar una vez más levantando las banderas de la memoria, la verdad y la justicia”, expresó durante la jornada.
En esa línea, remarcó que aún existe una deuda pendiente: “Tenemos una gran deuda con las madres y con los compañeros que no volvieron”.
Grasso fue clara al referirse al reclamo histórico: “Hay una herida abierta que hay que cerrar, pero con justicia”, y también apuntó contra los discursos negacionistas: “No tenemos nada que discutir sobre los 30 mil desaparecidos”.
Por último, puso el foco en el futuro y en las nuevas generaciones: “Los jóvenes tienen que levantar esta bandera y sostenerla en el tiempo”.