Arrancó enero y, con el mes, volvieron a aflorar los debates internos en los espacios provinciales y en todos los sectores de la política, atravesados por una economía que no da respiro. Sin embargo, el presidente todavía conserva, a simple vista, la confianza de un sector de la sociedad, que espera un cambio que aún no llega, pero mantiene la esperanza de que en estos dos años finalmente se concrete.
Incendios, distracciones y señales políticas
Mientras el sur del país atravesaba momentos de extrema tensión por los incendios que consumían miles de hectáreas de bosques, el presidente Javier Milei optó por despejarse y participar del tradicional Festival de Doma y Folklore de Jesús María, una decisión que no pasó inadvertida y que generó cuestionamientos en medio de una emergencia ambiental que mantenía en vilo a comunidades enteras.
Parce que nuestro presidente vive una realidad paralela, o en tal caso una parte de la sociedad sufre la consecuencia de una economía donde existe libertad de mercado, donde todas las semanas nos enteramos de fábricas que cierran, más allá de las consecuencias naturales que suceden en el país donde el estado nacional no está presente.
Una economía que marca que en diciembre la inflación fue de 2,8 por ciento y, por otro lado, no se condice con la carne (que subió 12 por ciento), la nafta (más del 4 por ciento) o el transporte (cuyo aumento fue del 10 por ciento). Mientras tanto, los vecinos no llegan a fin de mes y, cuando el país necesita que el presidente esté presente en los incendios de Chubut, él está reunido con influencers. Dos realidades distintas.
El peronismo se mueve y toma nota de las internas
El peronismo, por su parte, no se detiene y ya mira de frente la elección interna del PJ fijada para el 15 de marzo. En ese marco, Axel Kicillof encabezó un encuentro en Villa Gesell junto a intendentes y legisladores que responden al Movimiento Derecho al Futuro.
Lejos de una reunión protocolar, el encuentro tuvo como eje analizar escenarios alternativos ante una eventual falta de unidad. El armado de listas, la junta de avales y la estructura necesaria para competir quedaron sobre la mesa, con un mensaje claro: estar preparados si La Cámpora no habilita el espacio que reclaman dentro del esquema partidario.
Movimientos locales y rosca puertas adentro
A nivel local, fuentes calificadas señalaron a este medio que el jefe comunal Fabián Cagliardi, tras haber participado del encuentro en la costa, mantuvo una reunión en el quincho municipal junto a un grupo de intendentes y actores políticos para diagramar los próximos objetivos del espacio.
La señal fue clara: ordenar, contener y proyectar en un contexto donde las definiciones empiezan a acelerarse y, si hay “que romper”, estar listos.
Gestión, territorio y equilibrio interno
En paralelo, en el plano institucional, el intendente se muestra activo, recorriendo las distintas actividades que ofrece la comuna y manteniendo contacto directo con los vecinos, una estrategia que busca combinar gestión, presencia territorial y construcción política.
Sin embargo, el desafío central pasa por contener las internas dentro de su propia agrupación, afianzar el vínculo con los concejales de su espacio —que asumieron hace ya más de un mes— y marcar con claridad el rumbo político, en una etapa donde la gestión y la rosca avanzan en simultáneo.
La oposición libertaria y los primeros quiebres
En la oposición, el escenario tampoco luce ordenado. La Libertad Avanza ya muestra sus primeros quiebres internos, y quien fuera señalado como coordinador del espacio, Fabián Lagorio, aparece con una conducción debilitada, un conductor que habla de que él conduce o no sabe si se toma un año sabático.
Los concejales Darío Luna y Laura Fernández no lo reconocen como referente y cuestionan abiertamente sus decisiones. Incluso, en las escaleras que conducen al recinto del Honorable Concejo Deliberante de Berisso, se habría escuchado una frase que grafica el clima interno: “Acá está todo muy lindo hasta que les piden que colaboren, ahí se pudre todo”.
El trasfondo del conflicto estaría vinculado a un pedido de colaboración económica al espacio, lo que terminó por exponer las fragilidades de un armado que predica orden, pero convive con tensiones evidentes.
Radicales en modo observador
En este escenario, la Unión Cívica Radical representada por Patricio Yalet y Antonella Villa Chiodo, se mantiene, por ahora, en un rol más observador que protagónico, limitándose a marcar posturas frente a los debates nacionales que impone el presidente Milei, sin una estrategia local que logre disputar centralidad.
La misma conducta política imita su par del AMUBE Jimena Caravajal, que en torno a los problemas concretos de la ciudad no se han manifestado.
Desde su rol como concejales, no se han destacado por actividades territoriales ni por una agenda activa junto a los vecinos de la ciudad. Por ahora, el verano político transcurre con bajo voltaje: tranquilo, quizás demasiado, para los correligionarios.