En el barrio Villa Nueva de Berisso, el Centro Don Bosco se consolida como un espacio fundamental de contención, inclusión y acompañamiento para jóvenes de la ciudad. Bajo la presidencia de Ana Pedrosa, la institución desarrolla una amplia variedad de actividades y programas que buscan fortalecer las trayectorias educativas y promover la inserción social y laboral.
Actualmente, más de 400 jóvenes participan del programa Envión, una iniciativa orientada a la inclusión educativa y laboral, a la que se suman propuestas socioeducativas, el proyecto Puertas Abiertas y diversos talleres que funcionan de manera constante en el espacio.
En diálogo con BerissoCiudad, Pedrosa destacó el valor de generar experiencias que trasciendan lo cotidiano: “Una de las cosas más importantes con los adolescentes es poder compartir viajes a distintos lugares. Si nosotros pudimos conocer el mar, la montaña, ¿por qué ellos no? Por suerte fuimos a muchos lugares”.
En ese sentido, relató que uno de los momentos más esperados por los jóvenes ocurre en los viajes a Mar del Plata, donde como cierre realizan una salida especial a un restaurante tradicional, sumando a la experiencia la posibilidad de vivir momentos únicos que muchos no habían tenido antes.
El Centro Don Bosco funciona como un punto de encuentro permanente donde se brinda apoyo, acompañamiento y herramientas para el desarrollo personal. Sin embargo, también enfrenta desafíos: algunas actividades, como el taller de cocina, continúan realizándose en la casa de la propia Ana debido a la falta de un espacio adecuado.
Pero esa realidad comenzó a cambiar a partir de una situación tan inesperada como significativa. Según contó la propia Pedrosa, durante un encuentro, una de las jóvenes que forma parte del centro tuvo la oportunidad de dialogar con el ministro de Desarrollo para la Comunidad Andrés Larroque y le expresó una necesidad concreta: contar con un espacio propio.
Ese pedido marcó un antes y un después. A partir de allí, comenzaron a gestionarse los recursos que hoy permiten avanzar con la construcción de la nueva sede, ubicada en calle 5 y 144, en Villa Nueva, que se encuentra próxima a inaugurarse hacia fines de mayo.
El nuevo edificio contará con un SUM donde se podrán desarrollar las actividades del centro en mejores condiciones, ampliando las posibilidades de contención y trabajo con los jóvenes.
Para Pedrosa, este logro representa mucho más que una obra: “Es un sueño hecho realidad”, expresó, al tiempo que destacó el acompañamiento de distintas instituciones. En particular, agradeció al Puerto La Plata por la cesión de las tierras en comodato, y a la Provincia de Buenos Aires por el financiamiento de la obra.
La inauguración del nuevo espacio coincidirá, además, con un momento muy especial para la institución: los 30 años de trabajo ininterrumpido en la comunidad, reafirmando su compromiso con la inclusión, la educación y el acompañamiento de cientos de jóvenes de Berisso.
De esta manera, el Centro Don Bosco no solo continúa siendo un lugar de encuentro y contención, sino que se proyecta hacia el futuro con un espacio propio que fortalecerá aún más su tarea cotidiana.