En un nuevo encuentro, entre Gimnasia y Estudiantes, ambos clubes de La Plata no se sacaron ventaja en ninguno de los dos arcos del Juan Carmelo Zerillo.
El encuentro comenzó, como todo clásico, como muchas expectativas, pero que luego se fueron apagando. En primera instancia, el equipo de Eduardo Domínguez logró dominar al elenco local por las diferentes bandas y generando algunas jugadas de peligro, como la de Fabricio Pérez, que fue salvada en la linea por Enzo Martínez.
El complemento, no fue otra cosa distintas, en este caso, con el empuje de su gente, el equipo de Zaniratto, logró tener la única chance clara del partido para el local en los pies de Marcelo Torres, que convirtió en figura a Fernando Muslera.
Si usted, lo escuchó o lo vio notará que el encuentro fue de paso, ninguno de los dos quiso ganarlo, pero el sabor a poco quedará mpas para el tripero que de local no salió a llevarse por delante al rival y lo único positivo, una vez más, fue su incondicional pueblo.