Por Juan Ignacio Mincarelli (*)
La reciente actualización del Código de Ordenamiento Urbano y Territorial, aprobada en el Honorable Concejo Deliberante a partir de la iniciativa impulsada por la actual gestión municipal, constituye una herramienta central para planificar el crecimiento de Berisso con criterios de sustentabilidad, equilibrio ambiental y mirada estratégica de largo plazo.
Este nuevo marco normativo no es un mero ajuste técnico: es una decisión política que ordena el territorio y define cómo queremos que se desarrolle nuestra ciudad en las próximas décadas, priorizando el bienestar de los vecinos y el cuidado del ambiente.
Uno de los avances más relevantes es la puesta en valor del monte ribereño y los balnearios del Partido, reconocidos ahora como áreas estratégicas para el desarrollo local. Zonas que durante años estuvieron subutilizadas o carecieron de reglas claras, hoy cuentan con un ordenamiento que habilita usos recreativos, turísticos y de alojamiento compatibles con el entorno natural, como cabañas, servicios gastronómicos, actividades deportivas y equipamientos vinculados al turismo.
Esta decisión permite recuperar el vínculo histórico de Berisso con el río, fortaleciendo el uso público y social del borde costero, mejorando la calidad del espacio urbano y creando nuevas centralidades recreativas tanto para vecinos como para visitantes.
Al mismo tiempo, el nuevo Código abre la puerta a inversiones responsables en infraestructura, que dinamizan la economía local, impulsan el turismo de cercanía y generan empleo genuino, especialmente en sectores como el comercio, los servicios y la construcción.
El ordenamiento de los balnearios no implica descontrol ni privatización: por el contrario, garantiza un desarrollo planificado, con control del impacto ambiental, preservación del patrimonio natural y mayor presencia del Estado en la gestión del territorio.
De este modo, Berisso avanza hacia un modelo de crecimiento que integra ambiente, turismo, trabajo y disfrute colectivo, consolidando al borde ribereño como un verdadero motor de desarrollo sostenible y de identidad local.
Invito a los vecinos y vecinas a conocer el nuevo Código de Ordenamiento Urbano y Territorial. Su lectura es clave para entender hacia dónde va la ciudad y cómo se construye, con reglas claras, el Berisso del futuro.
(*) Abogado – concejal