Historias de vida

De Berisso a Ushuaia en bicicleta: la travesía sin pausa de “En una Pedaleada”

El proyecto tiene por objetivo unir Ushuaia y La Quiaca.
El proyecto tiene por objetivo unir Ushuaia y La Quiaca.

Ricardo Domínguez y Romina Risueño en diálogo con FM Berisso Ciudad, contaron que son de Berisso, más precisamente del barrio Villa San Carlos, y hace un año tomaron una decisión que les cambió la vida como fue dejar la rutina, los trabajos formales y lanzarse a recorrer el país en bicicleta. El proyecto se llama “En una Pedaleada”, y tiene un objetivo tan ambicioso como inspirador: unir La Quiaca con Ushuaia.

Actualmente se encuentran en Humahuaca, Jujuy, provincia que vienen recorriendo desde que comenzó la travesía el 3 de febrero del año pasado. “Es una de las mejores decisiones de nuestra vida”, aseguran convencidos, mientras suman kilómetros, experiencias y amigos a lo largo del camino.

Ambos se definen como viajeros de toda la vida, pero esta vez fueron más allá. “No estamos de vacaciones. El viaje es nuestro modo de vida ahora”, explicó Romina. La decisión no fue sencilla: implicó dejar empleos, estabilidad y la comodidad de la rutina.

Ricardo lo resume con claridad: “Costaba mucho la vuelta después de las vacaciones. Dijimos basta, vamos a buscar otra forma de vivir”. Y esa nueva forma llegó arriba de la bicicleta, con alforjas cargadas de herramientas, carpa y sueños.

Aunque el plan es unir el norte con el sur del país, el viaje no tiene tiempos estrictos. Practican lo que llaman “turismo lento”: recorrer sin apuro, trabajar en el camino y conectar con las comunidades locales.

En este primer año avanzaron cerca de 200 kilómetros dentro de Jujuy, donde combinaron pedaleo con trabajos temporales. En Ledesma estuvieron casi dos meses, y en Valle Grande pasaron cinco meses colaborando en la construcción y mejora de un camping. “Venimos trabajando, haciendo terrazado, colocando artefactos de cocina, un poco de todo”, cuentan.

También atravesaron rutas exigentes como la 83 y la 73, en sentido contrario al habitual de los cicloviajeros. “Es puro ripio, mucha subida, mucho desnivel positivo. Llegamos casi a los 4.600 metros de altura. Hay que empujar la bici como un campeón”, relató Ricardo.

Lejos de limitarse a los destinos clásicos, buscan rincones poco explorados: pueblos que no figuran en los mapas, senderos olvidados y sitios arqueológicos casi desconocidos. “Nos metemos en lugares donde el turismo no llega. Hablamos mucho con la gente y nos llevamos amigos en pocos kilómetros”, explicó Romina.

El proyecto se puede seguir en Instagram, YouTube, Facebook y TikTok como @enunapedaleada, donde comparten registros del día a día. No viven de las redes, pero buscan patrocinadores que puedan aportar indumentaria, herramientas o equipamiento para mejorar el contenido y sostener la travesía.

“Ya tenemos algunos apoyos y estamos muy contentos. Nunca pensamos que nos iban a patrocinar marcas de indumentaria o bicicleterías”, comentaron.

Desde la distancia, mantienen el contacto permanente con sus familias en Berisso, que si bien al principio tuvieron dudas e incertidumbre, hoy acompañan el sueño. “Si nosotros estamos bien, ellos están bien”, aseguran.

El plan inmediato es llegar a La Quiaca y, posiblemente, cruzar un tramo por Bolivia. Luego comenzará el descenso hacia el sur profundo, con Ushuaia como meta final.

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