BerissoCiudad continúa recorriendo las colectividades para conocer no solamente qué se puede probar durante esta edición de la Fiesta Provincial del Inmigrante, sino también las historias de quienes dedican buena parte de sus días a cocinar, ensayar y preparar cada detalle.
Esta vez, la recorrida llegó hasta las colectividades Colombiana y Búlgara, donde Milena Hernández y Melisa Llanos Petcoff contaron cómo viven el comienzo de una nueva edición.
Colombia: nueve años mostrando su cultura en Berisso
Milena Hernández destacó que para la Colectividad Colombiana esta edición tiene un significado particular, ya que se cumplen alrededor de nueve años desde su incorporación a la Asociación de Entidades Extranjeras de Berisso.
“Para nosotros es un orgullo volver a estar. La expectativa de este año es seguir mostrando nuestra cultura y gastronomía, demostrar no solamente con los bailes, sino con la variedad gastronómica de diferentes regiones de nuestro país”, expresó.
La propuesta del stand busca justamente reflejar esa diversidad. Entre las opciones aparecen buñuelos, empanadas de maíz aptas para celíacos y diferentes variedades de arepas, elaboradas con harina, maíz blanco y maíz amarillo, además de opciones con queso y carnes desmechadas.
También ofrecen dedos de queso, salchipapa, tamales y otras preparaciones representativas de diferentes regiones colombianas.
Pero detrás de esa variedad existe un objetivo que Hernández resumió de una manera particular: lograr que quienes están lejos de su tierra puedan reencontrarse, aunque sea por unos minutos, con sus sabores.
La intención, explicó, es que los colombianos que se acerquen a la carpa “se sientan como en casa” y que, al probar nuevamente esos platos, puedan de alguna manera “viajar a Colombia”.
Milena también agradeció el acompañamiento de BerissoCiudad durante las distintas ediciones: “Gracias a Berisso Ciudad porque cada año siempre está con nosotros”.
Bulgaria: “Salimos de trabajar y vamos a la colectividad”
En el stand de la Colectividad Búlgara, Melisa Llanos Petcoff puso el foco en otro aspecto de la fiesta: las horas de trabajo que existen detrás de todo lo que finalmente encuentra el visitante cuando se abren las puertas de la carpa.
“Estamos súper contentos de poder disfrutar de una fiesta con toda la energía. Toda la semana cocinando para el stand y ensayando también para los bailes”, contó.
Durante estas semanas, prácticamente toda la rutina de quienes participan queda atravesada por los preparativos.
“Salimos de trabajar y vamos a la colectividad, eso es lo que hacemos todos”, resumió Melisa.
La tarea se multiplica entre la cocina, los ensayos y la atención del stand. Este sábado ya habían pasado por un nuevo ensayo y luego fue momento de ponerse detrás del mostrador, mientras que la presentación del cuerpo de baile de la colectividad está prevista para este domingo.
¿Qué se puede probar en el stand búlgaro?
Una de las preparaciones centrales es la banitsa, un plato tradicional elaborado con masa filo y relleno de ricota. Este año también cuentan con una variante con zucchini y puerro.
Entre las opciones dulces aparece la baklava, preparada con capas de masa filo, nueces y almíbar.
Otra de las propuestas saladas es el kebabche, que Melisa describió como una preparación similar a un pequeño chorizo elaborado con carne vacuna y de cerdo especiada, servido en sándwich con salsa criolla y salsa de yogur.
La mesa se completa con otras alternativas dulces, entre ellas la torta garash, apta para celíacos, además de galletitas y strudel.
Colombia y Bulgaria muestran así dos culturas y dos gastronomías muy diferentes, pero también algo que se repite detrás de prácticamente todos los stands de la Fiesta Provincial del Inmigrante: personas que terminan su jornada laboral y comienzan otra, esta vez por elección, para cocinar, ensayar y mantener vivas las tradiciones que heredaron o eligieron representar.