Foco infeccioso

Dos barrios, las mismas penurias: "Esto también es parte de una política de salud"

Afeadas postales.
Afeadas postales.

En comunicación con BerissoCiudad, vecinas de distintos barrios de nuestra ciudad describieron la situación que padecen de manera cotidiana ante la falta de limpieza y mantenimiento en la zona. Las declaraciones son calcadas y representan la misma realidad a pesar de la distancia.

“En las fotos se ve la cantidad de basura que hay en la esquina; se ven los musgos que denotan el tiempo sin limpieza. Hay mugre en la zanja, las calles son intransitables, y de las ratas, grandes y pequeñas, ni hablar. A mí hijo hace dos días casi lo muerde una”, comentó Alejandra, vecina de calle 133 entre 67 y 68 del barrio de Villa Argüello.

A la hora de hacer los reclamos, “las autoridades nos comunicaron que hay varias cooperativas, una encargada de cada sector”, mencionó, para luego exclamar: “la verdad es que no sé a quién le corresponderá esta parte, pero lo cierto es que por acá no pasan a recolectar los residuos, hay mangueras adentro de las zanjas tapadas y la calle es un desastre”.

“En ese momento pusieron un punto donde se hicieron testeos durante toda la semana, por casos sospechosos de coronavirus, pero no por el tema de la limpieza y arreglo de calles”, prosiguió.

El mismo retrato lo planteó, Tamara, vecina de calle 33 y 166 del barrio Asentamiento quien señaló los inconvenientes con las zanjas y las cloacas de los vecinos nuevos que desembocan en la esquina de su vivienda.

Alrededor, los pastizales se presentan como el medio apropiado para la reproducción de ratas “del tamaño de un gato, lo cual me preocupa más que nada porque tengo una hija de 2 años”.

En este contexto, “contamos con la presencia del intendente que sólo pasó por el barrio cuando estuvieron haciendo testeos por COVID-19. Ahí fue cuando tiró tierra, pero sólo en una parte de la calle”, indicó, argumentando que “al saber de la situación de la calle podría mandar a la cuadrilla para que haga un mejorado, porque es imposible que no haya visto la otra parte, porque pasó por ahí”.

Luego de haber apuntado los inconvenientes y las consecuencias que ello trae aparejado, Alejandra y Tamara coincidieron: “ya no se puede vivir así, no sólo porque cansa, sino porque es inhumano”.

“Esto también es parte de una política de salud”, sentenciaron.

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