En diálogo con el programa El Municipal, que conduce Santiago D’Elía, el secretario adjunto del Sindicato de (SIGUR), Pablo Ollie, expuso una serie de irregularidades en el operativo de seguridad acuática en las playas de Berisso y advirtió que, a más de 100 días del inicio de la temporada, “todavía no están dadas las condiciones mínimas que marca la ley”.
La temporada de guardavidas comenzó este año el 8 de noviembre una semana después de lo estipuladoy se extenderá hasta el 21 de abril. Según explicó Ollie, la ley provincial establece un mínimo de 150 días, pero en Berisso se acordó una extensión a 165 días para cubrir el período previo, cuando ya se registran actividades náuticas y concurrencia en las playas.
Uno de los principales reclamos del sindicato es la falta de personal. “El número mínimo es de 39 guardavidas y hoy hay 36. Y no se está cumpliendo con la cantidad necesaria por playa”, detalló.
Actualmente, Berisso cuenta con seis playas, pero solo cuatro tienen servicio de guardavidas: Isla Paulino, Palo Blanco, La Balandra y la playa Municipal. En algunos sectores, como La Balandra, hay puestos con un solo trabajador, cuando por ley deben desempeñarse en dupla. Además, la Isla Paulino debería contar con seis guardavidas por su extensión, pero hoy funciona con cuatro.“Necesitamos tres compañeros más para cubrir los puestos como corresponde”, remarcó.
Otro punto crítico es la falta de apoyo náutico. Según Ollie, hoy solo hay una embarcación para cuatro playas y el gomón municipal no está operativo. “El municipio tiene una embarcación, pero el motor está roto y no lo arreglan. Estamos hablando de esto desde octubre”, afirmó.
El dirigente explicó que por ley cada puesto náutico debe contar con una embarcación y tres guardavidas capacitados como timoneles, algo que actualmente no se cumple. Hoy, la única embarcación disponible es operada por el coordinador de playas, quien asume esa responsabilidad pese a que no debería hacerlo.
La falta de recursos ya generó situaciones complejas. Ollie recordó el rescate de seis pescadores durante una crecida en el Arroyo Pescado, operativo que solo pudo realizarse con apoyo de Defensa Civil. También mencionó el caso de una kitesurfista que sufrió el ataque de una raya y debió ser trasladada desde Isla Paulino hasta Palo Blanco para recibir asistencia, lo que implicó una logística más extensa y demoras innecesarias.
En la Isla Paulino, además, no existe un protocolo de evacuación acorde a las características del lugar. El puesto sanitario se encuentra a un kilómetro del puesto de guardavidas, lo que obliga a trasladar a las víctimas por la playa y el monte.
“Ya pasó. Un vecino tuvo un preinfarto y hubo que trasladarlo en camilla hasta el puesto sanitario. Después lo llevaron en la lancha colectiva, junto con otros pasajeros”, relató el referente sindical.
Frente a la falta de respuesta oficial, el gremio decidió aportar recursos propios para sostener la temporada. “Estamos sosteniendo el operativo con insumos que aportamos desde el sindicato: kayaks, banderas, equipos de comunicación e indumentaria”, señaló.
Según explicó, la inversión incluyó cuatro kayaks, equipos de radio para mejorar la comunicación con Defensa Civil y materiales para la construcción de casillas. “No son caprichos. La ley establece qué elementos debe tener el operativo. Antes de cada temporada se debe presentar un plan de seguridad acuática, y este año tampoco fue aprobado”, advirtió.
Ollie insistió en que muchas de las soluciones no requieren grandes partidas presupuestarias sino gestión. “Conseguir un carro y arreglar un motor no es una cuestión de inversión millonaria, es gestión. Con lo que hoy tiene el municipio se pueden resolver muchísimas cosas”, sostuvo.
El secretario adjunto destacó que el plantel de guardavidas de Berisso tiene un promedio de más de 15 años de experiencia, lo que permite sostener el operativo pese a las dificultades. Sin embargo, advirtió: “La jerarquía y la experiencia de los compañeros suplen los problemas, pero no tiene que ser así”.
Mientras tanto, la temporada continúa con recursos limitados. “Nosotros no nos quedamos de brazos cruzados. Gestionamos lo que falta porque el operativo sigue y tenemos un sentido de pertenencia muy grande con nuestras playas. Acá nos conocemos todos”, concluyó.