Con la participación de la vicegobernadora Verónica Magario y el intendente de Berisso Fabián Cagliardi, jefes comunales y funcionarios de la provincia de Buenos Aires se movilizaron a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires para exigir el envío de fondos adeudados destinados al Servicio Alimentario Escolar (SAE).
El principal reclamo apuntó al recorte del financiamiento del Programa MESA y al incumplimiento en la actualización de los montos del SAE —conocido como Módulo Extraordinario para la Seguridad Alimentaria bonaerense—, dos herramientas clave para garantizar la alimentación de miles de estudiantes.
La protesta fue encabezada por el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, en el marco de una estrategia definida por el Partido Justicialista bonaerense durante su última reunión en la ciudad de La Plata.
La convocatoria tuvo su primer punto en la sede de Casa Patria Libertad, dependiente del Ministerio de Capital Humano, cartera que conduce Sandra Pettovello. Sin embargo, según denunciaron los organizadores, no se permitió la recepción formal de los reclamos dirigidos a la funcionaria.
Ante esa situación, la movilización se trasladó hacia la sede central del ministerio, ubicada sobre la avenida 9 de Julio, donde confluyeron intendentes de distintos distritos bonaerenses que viajaron especialmente para visibilizar el reclamo.
Previo a la marcha, los alcaldes se concentraron en la sede de la Federación Argentina de Municipios (FAM), presidida por el intendente de La Matanza, Fernando Espinoza. Allí firmaron un documento conjunto en respaldo al pedido de regularización de los fondos.
Desde los municipios advierten que la falta de actualización y el retraso en las transferencias impactan de lleno en la asistencia alimentaria escolar, en un contexto social cada vez más exigente. En criollo: menos recursos, más demanda y la olla que no espera.