Comercio

Jorge Georgieff: “Sin plata en el bolsillo no hay activación del consumo”

Jorge Georgieff, titular del supermercado El Galpón.
Jorge Georgieff, titular del supermercado El Galpón.

El responsable del supermercado El Galpón, Jorge Georgieff, visitó los estudios de FM Berisso Ciudad para analizar la situación del comercio, la caída del consumo, la evolución de los precios y el impacto de los gastos fijos sobre las familias y los comerciantes. 

En principio, Georgieff se mostró conforme con la evolución del supermercado y con las inversiones realizadas para ampliar su estructura, aunque reconoció que el contexto económico limita las posibilidades de crecimiento. “La verdad que estamos contentos. Podríamos estar vendiendo más, pero la situación económica del país no ayuda. Nosotros, por estructura y demás, tendríamos que estar vendiendo por lo menos un 30 por ciento más”, explicó.

En ese sentido, indicó que el establecimiento cuenta con el espacio y el personal necesarios para responder a una mayor demanda, pero que el consumo actual se encuentra por debajo de las posibilidades del negocio. “Nosotros por estructura tenemos el espacio, tenemos la gente para atender a ese 30 por ciento más que nos está faltando”, remarcó.

Sin embargo, el comerciante aclaró que, a pesar de las dificultades, la empresa puede cumplir con sus obligaciones y continúa proyectando nuevas inversiones. “No nos quejamos porque cuando vos analizas el contexto, decís: ‘No, no me puedo quejar’. Podemos pagar los sueldos, podemos pagar los impuestos. La empresa sigue proyectando cosas a futuro que se van logrando muy de a poquito”, señaló.

Entre los proyectos en marcha, mencionó la posibilidad de ampliar un galpón y desarrollar nuevos locales comerciales, con el objetivo de seguir impulsando el movimiento económico de la zona.“Hay proyectos de armar un par de locales. Compramos ahora una propiedad hace poco, donde hay un proyecto de agrandar un galpón que tenemos y hacer un local comercial también para que el centro comercial de la calle Unión vaya tomando más vida de la que viene tomando”, detalló.

“El supermercado tracciona para que esos comerciantes y nuevos emprendedores se animen a ir desarrollando su actividad en nuestro barrio. No está mal pensado el agrandar una zona comercial, eso es visión a futuro”, agregó.

También destacó el movimiento vehicular de la calle Guayaquil y su conexión con distintos sectores de la ciudad, factores que, a su entender, favorecen el desarrollo de la actividad comercial. “No tengas dudas de que la Unión va a ser un centro comercial en el corto-mediano plazo. Nosotros apostamos a que nuestro barrio siga creciendo, que haya negocios de calidad, que haya distintas ofertas”, aseguró.

También se refirió a las modificaciones en los hábitos de compra y señaló que los consumidores están cambiando los productos que eligen, tanto por cuestiones económicas como por nuevas preferencias alimentarias. “La gente va cambiando el consumo porque trata de llevar una vida más saludable y demás. Hoy nosotros estamos brindando también una oferta amplia en productos saludables, light”, manifestó.

No obstante, aclaró que, desde su experiencia como comerciante, la evolución de los precios en las góndolas no necesariamente coincide con los porcentajes generales de inflación que se difunden públicamente. “En términos de comestibles no fue ese aumento real. Nosotros no tenemos esa variación en la acumulada”, aseveró.

En esa línea, indicó que durante octubre todavía no había recibido nuevas listas de precios de varios proveedores. “Las listas de precios durante lo que va de octubre no me han llegado con cambios. Octubre sigue planchado”, señaló, aunque advirtió que esa estabilidad podría ser transitoria y que algunos aumentos podrían trasladarse al mes siguiente.

Más allá de la evolución de los precios, el diagnóstico del responsable de El Galpón, sobre el funcionamiento del mercado fue contundente. “El consumo cayó y sigue cayendo, en términos de que la persona que iba al supermercado y gastaba 10 ahora va y gasta 9, pero tiene menos para consumir. Sin plata en el bolsillo no hay activación del consumo”, declaró.

El comerciante sostuvo que el problema se vuelve más evidente cuando los hogares deben afrontar los gastos fijos, que absorben una parte cada vez mayor de los ingresos. “Siempre digo que cuando vos agarras tu sueldo y vas destinando todos los gastos fijos que no podes dejar de pagar, para el consumo tuyo queda un pedacito chico. Hoy los gastos fijos de una familia, los cuales no puede dejar de pagar, esos sí están creciendo mucho”, remarcó.

Además describió un comportamiento particular en el movimiento diario del supermercado. “Los primeros días del mes se siente la cantidad de artículos por cliente, el ticket promedio es alto y después va disminuyendo con el transcurso de los días”, señaló.

También identificó una recuperación momentánea cerca del cierre de las tarjetas de crédito, cuando algunos consumidores aprovechan los plazos de financiación para realizar sus compras. “Las tarjetas de crédito empiezan a cerrar el 20. Hay una reacción en esos días porque el cierre de tarjeta, todos saben: comprás el 21 o el 22 y la pagás a fin del otro mes”, reveló.

Sin embargo, sostuvo que esa mejora no alcanza para revertir las dificultades que se acumulan durante el resto del mes. “Pero el tema es que sin plata en el bolsillo no hay activación del consumo, por más que te digan 1,9 por ciento de inflación. Si los sueldos no aumentan, Facu, va a ser muy difícil, muy difícil”, advirtió.

El comerciante consideró que la diferencia de precios entre los productos nacionales y los importados se convirtió en un factor determinante tanto para los consumidores como para los empresarios que deben decidir qué mercadería ofrecer. “La gente también mira eso. La gente que nos provee patí empezó a traer bondiola brasileña y carne brasileña”, comentó.

Georgieff reconoció que mantiene una posición favorable a la producción nacional, pero sostuvo que la realidad económica obliga a evaluar los costos antes de tomar decisiones.“A principio de año necesitábamos un camión y terminé comprando un camión chino, pero porque me salía la mitad. No te estoy hablando de que me salía un 20 por ciento menos, no. La mitad”, dijo.

“En vez de comprar un camión, compré un camión y un zampi. En vez de comprar uno, compré dos y compré una máquina que nos ayuda muchísimo en el trabajo diario de reposición, en tener los depósitos acomodados y bajar un camión más rápido”, indicó, en ese marco, insistió en que la defensa de la producción argentina debe contemplar las dificultades concretas de los consumidores.

Consultado sobre el rumbo económico nacional, Georgieff planteó una diferencia entre los indicadores macroeconómicos y las dificultades que experimentan los hogares en su vida cotidiana. “Los números en la macro le deben dar excelente, pero la micro, que es donde viven los 45 millones de argentinos, no reflejan eso”, señaló.

En esa línea, cuestionó que muchas familias hayan tenido que modificar hábitos que antes formaban parte de su vida cotidiana, como salir a comer, irse de vacaciones o cambiar el auto. “Antes se daba el gusto de irse una vez por año de vacaciones, ahora no se puede ir. Cambiaba el auto una vez cada tres años, no lo cambia más. En vez de poner la cubierta segura, le ponen la china”, enumeró.

Otro de los aspectos centrales fue la transformación de los productos que eligen los consumidores, el dirigente mercantil explicó que las segundas y terceras marcas ganaron espacio en las góndolas porque ofrecen diferencias de precios que resultan decisivas para muchas familias. “Hay cosas que no aumentaron, se dejaron de vender. Lo hablamos siempre: los productos premium, una aceituna en un frasco, no se vendió más, o por ahí hay productos de fiambrería que les va costando salir”, remarcó.

“Nosotros estamos vendiendo mucho la marca Tregar, que es una marca que los nutricionistas la recomiendan por su composición en sus productos y todas esas cosas van haciendo que nos esté faltando venta, pero sí, con una proyección para la temporada del verano en la parte del lácteo muy fuerte. Todas las empresas de lácteos que nosotros incorporamos, Yatasto, Tregar, son empresas con productos de muy buena calidad, con diferencias de precio con La Serenísima entre un 30 y un 40 por ciento”, precisó.

Para Georgieff, la recuperación del comercio local depende en buena medida de que los trabajadores vuelvan a contar con ingresos suficientes para cubrir sus gastos cotidianos y destinar una parte mayor de sus salarios al consumo. “Sigo siendo optimista de que nuestro país va a mejorar, va a cambiar y que la gente tenga un mango en el bolsillo para poder consumir”, concluyó. 

 

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