BerissoCiudad habló en vivo con Juan Carlos Herrero, coordinador de la Orquesta Escuela de Berisso, en una transmisión donde repasó la intensa actividad del proyecto, la cantidad de chicos que participan y el impacto que la formación musical ya tiene dentro y fuera de la ciudad.
También dejó definiciones sobre el trabajo colectivo, la contención y el crecimiento de la orquesta en los barrios.
Música, barrios y proyección
“Vamos a tener once presentaciones”, contó Herrero al describir la agenda que la Orquesta Escuela mantiene hasta el inicio de las vacaciones. Según explicó, ya hubo funciones en distintos puntos de la ciudad y también en espacios institucionales, mientras siguen sumando actividades con invitados especiales. Entre ellas, destacó que “viene un violinista solista que es argentino, pero que reside en Japón, que va a tener varias actividades con los chicos”.
El coordinador también mencionó una salida pensada para los más pequeños: “estamos preparando también una escapada para que los más chiquititos, el número mayor, más que cien chicos vayan una escapada a conocer la ballena azul y a presenciar el espectáculo de Hugo Figuera”. Sobre esa propuesta, agregó que “contamos con que los chicos desde la platea van a cantar las canciones, van a ser mencionados”.
Una orquesta grande
Herrero detalló que la Orquesta Escuela “se mantiene con una matrícula más o menos de unos 550 chicos”, distribuidos en “17 núcleos a lo largo de todo el municipio”. En ese marco, explicó que el trabajo no se limita a una sola formación, sino que incluye orquesta, murga, talleres y ensambles: “implica tener una murga, implica tener un taller de cajón peruano, un ensamble de percusión, un ensamble de guitarra, dos ensambles de instrumentos de cuerda, una banda”.
Géneros y formación
Sobre el repertorio, Herrero explicó que la Orquesta Escuela “aborda muchos géneros, folclórico por ejemplo, el clásico”, y que la formación más avanzada, “la fila armónica”, trabaja con un repertorio “hispano americano o iberoamericano”. Allí entran obras que, según dijo, buscan “resaltar el folklore de nuestro pueblo”.
También dejó una definición clara sobre el sentido educativo del proyecto: “la orquesta no se juega sola, se juega junto a amigos, a compañeros”. Para él, la propuesta es colectiva y va más allá del aprendizaje técnico: “es una pedagogía de tipo colectivista”, donde los chicos se forman en grupo y descubren vocaciones.
Resultados y semillero
Uno de los datos más fuertes de la entrevista fue el alcance que ya tienen los alumnos de Berisso. Herrero señaló que “este año entraron 21 chicos a las dos orquestas juveniles semiprofesionales y pagas en la región”, entre ellas “la Banderata Académica del Teatro Argentino y la Orquesta Sinfónica Juvenil Provincial”.
Contención e inclusión
Herrero insistió en que el objetivo de la Orquesta Escuela siempre fue doble: “la contención” y “la integración”. Por eso, remarcó, la propuesta llega a las poblaciones más desfavorecidas y evita formar grupos cerrados: “no queremos crear guetos”.
En la misma línea, destacó que el acceso a los instrumentos cambió de manera importante después de la pandemia. “Prácticamente nosotros tenemos un instrumento a un chico”, explicó, aunque aclaró que el préstamo depende también de la continuidad y el compromiso: “si el juego se transforma en algo constante, bueno, ahí inmediatamente viene un préstamo al instrumento”.
Desde 2005
La historia del proyecto también apareció en la entrevista. Herrero recordó que la Orquesta Escuela funciona “desde el 19 de septiembre de 2005”, cuando entraron por primera vez a la Escuela 25, en El Carmen. Desde entonces, creció hasta extenderse por todo Berisso, aunque mantuvo ese núcleo como referencia.
“Son 36 micros mensuales que transportan a nuestros chicos desde los distintos barrios hasta el barrio Carmen”, contó, para mostrar la dimensión territorial del trabajo.
Y cerró con una definición que sintetiza el espíritu del proyecto: “es contención, integración y educación de calidad”.