BerissoCiudad se acercó a dos repartidores de delivery, referentes cotidianos del rubro en el distrito, para desglosar sus cobros por jornada que, en estos días de mayo de 2026, marcan la realidad laboral de quienes recorren la ciudad en moto.
Precisamente, los deliveries y repartidores siempre fueron el sector más precario y esclavizado de la economía local. Desde el escenario nacional de inflación galopante y caída del consumo, estos números impactan directamente en nuestra ciudad, donde el poder adquisitivo de los vecinos aprieta los presupuestos familiares y los ingresos precarios.
En primer lugar, el primer repartidor detalló que cobra un básico de 15.000 pesos por unas tres horas y media de trabajo, más entre 1.000 y 2.500 pesos por envío según la distancia. Por tanto, esta estructura alivia apenas las necesidades básicas como nafta y mantenimiento de motos, manteniendo el foco en la supervivencia diaria de los barrios.
Además, sobre su rutina concreta, el segundo repartidor destacó "20.000 por las tres horas, dependiendo de si los pedidos son cerca o lejos, con 1.000 pesos por cada uno". Así mismo, en Berisso esto se traduce en un impacto tangible para quienes eligen este oficio, articulando recorridos por los barrios periféricos.
En la práctica, desde sus zonas de operación en el distrito, las jornadas avanzan con esa remuneración fija sin sobresaltos mayores. Recomendó priorizar lugares que pagan mejor para no "romperse el lomo" en vano, proyectando continuidad en los próximos meses pese a la estacionalidad.
Respecto al panorama general de los deliveries, reconocieron desafíos nacionales como la inflación pero afirmaron que "este lugar paga más que otros, donde te dan 13 o 14 mil". No obstante, el eje está en fortalecer la estabilidad para estos trabajadores esenciales.
A nivel país estas cifras reflejan tensiones económicas; en Berisso, sin embargo, resuenan con fuerza en los hogares: BerissoCiudad acompañará su desarrollo barrio por barrio.