Dos trabajadoras despedidas del Astillero Río Santiago se manifestaron frente a la sede del Ministerio de Mujeres y Diversidad de la provincia de Buenos Aires para exigir una respuesta a su reclamo de reincorporación y solicitar una audiencia con la ministra Estela Díaz.
Según relataron a Somos Noticias, hace más de un mes presentaron un reclamo formal ante la cartera provincial, pero aseguran que hasta el momento no obtuvieron respuestas concretas.
“Nos vienen dando vueltas porque nos mandan de una oficina a la otra y no tenemos ninguna respuesta. Por eso estamos acá esperando a ver si nos puede recibir Estela Díaz”, expresó una de las trabajadoras.
También señalaron que realizaron gestiones ante el Ministerio de Trabajo, aunque afirmaron que tampoco obtuvieron avances. “El Ministerio de Trabajo nos dice que esperemos al Ministerio de la Mujer y el Ministerio de la Mujer nos dice que intervenga Trabajo. Nos pasan la pelota entre ellos”, sostuvo.
Uno de los principales cuestionamientos estuvo dirigido a la representación sindical. Las trabajadoras aseguraron que no se sienten acompañadas por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), organización que en el Astillero Río Santiago conduce Francisco Banegas.
“Todavía seguimos apelando a que la conducción sindical se haga cargo y nos defienda como cualquier otro trabajador, porque para eso están”, manifestaron, al tiempo que remarcaron que, según su visión, el gremio no impulsó las acciones necesarias para respaldar su reclamo de reincorporación.
Una de las despedidas recordó que ingresó al Astillero en 2015 y que recibió el telegrama de despido durante mayo, en el marco de las actividades vinculadas al movimiento Ni Una Menos.
“Mientras miles de mujeres estábamos reclamando por nuestros derechos, a nosotras nos estaban despidiendo”, expresó.
Finalmente, las trabajadoras valoraron la existencia de las políticas públicas de género, aunque cuestionaron su implementación. Recordaron que en 2022 la ministra Estela Díaz presentó en el Astillero las políticas de género y la aplicación de la Ley Micaela, pero sostuvieron que, en su caso, esas herramientas “no se aplicaron como correspondía”.
Además, afirmaron que las situaciones que atravesaron dentro del ámbito laboral no fueron reconocidas como una problemática de género y consideraron que esa falta de intervención terminó derivando en sus despidos.