Stella, vecina del barrio Villa Nueva, dialogó con FM Berisso Ciudad para visibilizar una problemática que, según denuncia, afecta desde hace años a numerosas familias de la zona: el estado del agua que sale de la red domiciliaria. La mujer aseguró que el líquido llega turbio, con poca presión y que no puede ser utilizado para consumo humano, situación que obliga a muchos vecinos a comprar bidones de agua pese a las dificultades económicas que atraviesan.
La vecina expresó su preocupación por una situación que, según afirmó, no es nueva y que se viene repitiendo desde hace varios años sin una solución definitiva. “Estamos preocupados porque esto no es de ahora. Hace mucho tiempo que venimos con este problema y cada vez se hace más difícil sostenerlo”, señaló.
Además, remarcó que el principal inconveniente es la imposibilidad de utilizar el agua para las actividades más básicas de la vida cotidiana. “No podemos consumir el agua, ni siquiera para darle a los perros. No sirve para tomar, para cocinar, para lavar la ropa ni para bañarse. Sale turbia y deja manchas en todos lados”, sostuvo.
Según relató, hervir el agua tampoco representa una solución porque el problema no se limita a una cuestión bacteriológica sino también a la apariencia y calidad general del suministro. “Hay quienes dicen que la hiervas, pero eso no cambia nada. ¿Quién consumiría esa agua? Nosotros queremos saber qué es lo que está pasando y por qué sigue ocurriendo”, manifestó.
Al mismo tiempo, aseguró que numerosos vecinos comparten la misma preocupación, aunque muchos prefieren no hacer declaraciones públicas. “Hay mucha gente que se queja, pero no se anima a hablar. Yo decidí hacerlo porque alguien tiene que decir lo que está pasando”, afirmó.
La mujer consideró que mientras no exista una solución definitiva, el municipio debería implementar algún mecanismo de asistencia para las familias afectadas. “Si no podemos consumir el agua de la canilla, tendrían que acercar bidones de agua potable para los vecinos. El agua es una necesidad básica y hay muchas familias que no pueden comprarla”, planteó.
En ese sentido, describió el impacto económico que genera la necesidad de adquirir agua embotellada en un contexto social complejo. “No tenemos para comprar un kilo de pan y mucho menos para comprar agua todos los días. Hay familias que tienen que elegir entre una cosa y otra”, expresó.
La situación se vuelve aún más complicada en los hogares donde viven chicos, adultos mayores o personas con problemas de salud. “Nosotros tenemos un nene chico, mi papá es una persona mayor con problemas de salud y además yo también necesito consumir mucha agua por una enfermedad. El agua es algo que necesitamos todos los días”, explicó.
Consultada sobre cuándo comenzó esta problemática, Stella aseguró que el inconveniente lleva varios años afectando al barrio. “Hace cuatro años que el agua sale así. Antes directamente no salía agua. Ahora sale, pero sale turbia”, relató.
Además del color del agua, la vecina denunció problemas de presión que obligan a muchas familias a instalar bombas para poder llenar los tanques domiciliarios. “Si no tenés un motorcito directamente no tenés agua. No tiene la fuerza suficiente para subir a los tanques. Acá en esta zona es así”, reveló.
Según indicó, la situación afecta principalmente a distintos sectores de Villa Nueva y también ha generado inconvenientes en instituciones educativas. “Hubo momentos en que se suspendieron clases porque no había agua o porque salía en malas condiciones. No es un problema menor”, sostuvo.
La vecina señaló que hasta el momento, no recibió visitas de funcionarios ni respuestas concretas sobre la situación. “No vino nadie a explicar qué pasa, ni a dejar agua potable, ni a decirnos cuál es la solución. Por eso decidí hacerlo público”, manifestó.
Según explicó, el objetivo de visibilizar el reclamo es que las autoridades tomen conocimiento de una realidad que afecta a numerosas familias del barrio. “No estamos reclamando por reclamar. Hay una razón muy concreta. Necesitamos agua potable porque es algo esencial”, remarcó.
Pese a las críticas por el servicio de agua, Stella reconoció algunas mejoras realizadas en el barrio durante los últimos años, especialmente en materia de infraestructura vial. “Hay que decir también que las calles quedaron muy bien después de las obras de asfalto. Eso mejoró muchísimo la situación del barrio”, destacó.
No obstante, consideró que actualmente la prioridad pasa por resolver el acceso al agua potable. “Hoy la principal problemática es el agua. Hace años que vivimos con esto y necesitamos una respuesta urgente”, sostuvo.
Por último, reiteró el pedido dirigido a las autoridades municipales para que intervengan en la situación y brinden algún tipo de asistencia mientras se busca una solución definitiva. “Necesitamos que vengan, que recorran el barrio y que ayuden a las familias que no pueden comprar agua. El agua no es un lujo, es una necesidad básica. Lo único que pedimos es poder tomar agua limpia”, concluyó.