Orgullo de la ciudad

Aníbal Fernández: “Lautaro Flamini llevó la bandera de Argentina y Berisso a lo más alto”

Aníbal Fernández, sabonim de taekwondo.
Aníbal Fernández, sabonim de taekwondo.

El sabonim de Taekwondo Aníbal Fernández visitó los estudios de FM Berisso Ciudad para hablar sobre la histórica gira asiática que protagonizó su alumno Lautaro Flamini, quien representó a la Argentina y a Berisso en China y Corea y regresó con seis medallas.

El entrenador repasó el recorrido del deportista, el nivel del Taekwondo argentino, la experiencia de competir en el Kukkiwon, considerado uno de los lugares más emblemáticos de la disciplina y también destacó el interés de China por incorporar conocimientos y entrenadores extranjeros para potenciar su desarrollo deportivo.

El deportista berissense consiguió seis medallas durante la gira, incluyendo dos de oro, dos de plata y una de bronce, en una experiencia que combinó competencias y entrenamientos en China y Corea. “Estoy muy feliz por lo que está sucediendo y orgulloso. Tanto la escuela como yo queremos felicitar a Lautaro por todo lo conseguido y por haber llevado la bandera argentina y de Berisso a lo más alto del podio”, sostuvo Fernández al referirse a la actuación de Flamini.

Para Fernández, el recorrido tuvo un condimento especial porque Lautaro no solamente fue convocado para competir, sino también para transmitir sus conocimientos y entrenar junto a deportistas de otros países. “Cuando salió esto fue todo muy rápido. China está haciendo un trabajo muy importante a nivel deportivo. No solamente en Taekwondo, sino en todos los deportes trata de ser potencia y no está dejando ninguna disciplina de lado”, explicó.

En ese sentido, señaló que China convocó al equipo argentino debido al reconocimiento que tiene el país dentro del Taekwondo internacional. “Argentina es una de las potencias en lo que se refiere al Taekwondo. Invitaron al equipo para competir y también para llevarlos a entrenar”, detalló.

Flamini llegó a Shanghai y prácticamente de inmediato comenzó con las actividades. Según contó su entrenador. “Llegaron a Shanghai, se hospedaron y ese mismo día fueron a dos gimnasios, uno por la mañana y otro por la tarde. Los llevaban a dar clases y a entrenar con la gente de ahí”, relató.

La experiencia también permitió conocer de cerca el fuerte desarrollo que China viene impulsando en materia deportiva y tecnológica. “Lautaro está deslumbrado. Si bien uno hace un trabajo acá en base a lo que los entrenadores te dicen, hay una preparación física y también psicológica para lo que va a hacer el alumno allá. No es solamente lo deportivo. Shanghai es algo fuera de serie, desde lo tecnológico hasta lo social”, destacó.

Pero el interés chino no se limitó a los deportistas. El propio Aníbal Fernández recibió una propuesta para trasladarse durante cuatro meses a China y enseñar Taekwondo. “Me ofrecieron ir cuatro meses a China a enseñar Taekwondo, con todos los gastos pagos. Me dijeron que cuatro meses es lo que dura la visa y, si a ellos les convencía el trabajo de uno, te hacían renovar la visa y continuar”, contó.

Sin embargo, explicó que por sus obligaciones familiares y laborales se trata de una decisión compleja. “Está buenísimo el proyecto y es importante que se fijen en uno. Me dijeron que dentro de los currículums que pidieron estaba el mío, pero hoy tengo otras obligaciones, entre ellas mi familia y la escuela”, señaló.

Uno de los aspectos que más destacó Fernández fue la exigencia que tuvo que afrontar Flamini durante la gira. En Shanghai obtuvo dos medallas de oro y una de plata, prácticamente sin descanso, emprendió viaje hacia Corea. “Ese mismo día cenaron con el presidente de la Confederación Internacional de Taekwondo y con el presidente de la Federación China. Los invitaron a una cena, se fueron al hotel, agarraron los bolsos y se fueron al aeropuerto. Desde la Federación China los llevaron a Corea”, explicó.

“Llegaron a Corea, durmieron tres horas y el domingo a las nueve de la mañana empezó la competencia. En menos de dos días compitió en dos países distintos y ganó seis medallas”, remarcó.

Para el entrenador, se trató de una exigencia tanto física como mental. “Más allá de lo físico, hay algo psicológico muy fuerte. Tenes que adaptarte al cambio de horario y también a la alimentación. No es lo mismo lo que comes acá que allá y al otro día tenes que salir a entrenar o competir”, explicó.

Uno de los momentos más importantes de la gira fue la participación en Corea, en el Kukkiwon, considerado uno de los principales templos mundiales del Taekwondo. “La Kukkiwon es el palacio del Taekwondo a nivel mundial. Es como Wimbledon para el tenis en Inglaterra o el Maracaná para el fútbol en Brasil. Es la esencia del Taekwondo. Ahí arranca el punto cero de la competencia de Taekwondo”, graficó.

En ese escenario, Argentina se enfrentó a un combinado de algunos de los países más fuertes de Asia. “Ellos hicieron una selección de los países más fuertes de Asia y compitieron contra Argentina. Eso demuestra también el nivel que tiene nuestro país”, sostuvo.

Para el sabonim, Argentina está actualmente entre las grandes potencias de la disciplina. “Yo creo que Argentina está primera. Después hay países de Asia y de Europa que compiten mucho contra nosotros porque medirse contra Argentina te dice dónde estás posicionado”, afirmó.

Anibal Fernández también se refirió a lo que significa para un entrenador acompañar durante tantos años el crecimiento de un deportista. “A un maestro lo que le gusta es que el alumno lo supere, eso te reconforta. Ves que tanto sacrificio, tantas enseñanzas y tanta dedicación dieron sus frutos”, sostuvo.

La relación entre ambos comenzó hace dos décadas. “A Lautaro lo tengo hace 20 años. Arrancó a los seis años. Es como el que planta un árbol y cuando ve que ese árbol dio su fruto dice: ‘Bueno, la tarea está cumplida’”, expresó.

Por eso, destacó que el logro excede lo individual. “Que Lautaro esté ahí no es solamente importante para mí, sino para la escuela, para los chicos y para el deporte de la ciudad. Es un chico de Los Talas que hoy está en Shanghai, llevando la bandera de Berisso y ganando seis medallas”, subrayó.

Además, planteó además que el objetivo de su escuela va más allá de formar competidores de Taekwondo, busca que Berisso tenga cada vez más representantes en el alto rendimiento deportivo. “Más allá de que uno enseñe Taekwondo, creo que hay que posicionar al deporte de Berisso en el alto rendimiento. No solamente en Taekwondo, sino en el alto rendimiento en general. Eso es lo que uno pregona y busca para que las próximas generaciones vean que se puede”, afirmó.

Finalmente, Aníbal Fernández destacó que la experiencia de Flamini también representa un cambio en la circulación del conocimiento dentro del Taekwondo. “Los primeros maestros de Taekwondo fueron coreanos y salieron de Corea a expandir la disciplina por el mundo. Hoy esa paridad, tanto en el fútbol como en el Taekwondo, se logró. La enseñanza ya no va solamente de Corea hacia el mundo, sino que también va desde Argentina hacia el mundo”, concluyó.

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