Cuenta regresiva

El Vino de la Costa se prepara en Berisso para una nueva fiesta

Sentido de pertenencia.
Sentido de pertenencia.

BerissoCiudad conversó con productores locales que sostienen, con trabajo artesanal y familiar, una tradición que sigue marcando la identidad de la ribera: Carlos Ruscitti, Andrea Ruscitti y Argentino Verón.

En la previa de la 23a edición de la Fiesta del Vino de la Costa, que se realizará en el Gimnasio Municipal de Berisso los días viernes 10, sábado 11 y domingo 12 de julio, contaron cómo se organizan, qué producen y por qué esta celebración sigue siendo un punto de encuentro para la comunidad berissense

Carlos Ruscitti explicó que vienen trabajando con tiempo para llegar a la fiesta con todo listo. “Hace un mes que venimos trabajando para la fiesta. Envasando, embotellando y pegando etiquetas”, contó.

También remarcó se trata de una producción artesanal donde “casi todo se hace a mano”, al tiempo que explicó que en el viñedo hacen tareas clave como “el zanjeo, que es vital para que las vides no se encharquen y mueran sus raíces”, además de la poda de postes vivos que le da estructura a las plantas.

Andrea Ruscitti, de La Quinta de Miguel, en Isla Paulino, puso el acento en la variedad de lo que produce la quinta. “Única quinta histórica productiva que hay en la Isla Paulino desde el año 50”, dijo, y explicó que allí trabajan “agroecológicamente” y “todo artesanal”. Entre lo que elaboran mencionó “dulces, licores, vino y escabeches”, además de conservas hechas con la fruta y la verdura de la quinta. También destacó la magnitud de su producción frutal: “Hay 52 plantas de higos, hay variedades, ciruelas, manzanas, pera, membrillo, durazno, damasco, pelón”.

Argentino Verón describió el trabajo cooperativo que sostiene el vino de la costa. “Nosotros somos 16 productores, y acá la mayoría estamos en la costa de Río de la Plata”, señaló, y recordó que producen una cepa que llegó hace más de un siglo y medio: “Nuestros primeros migrantes han traído su cepa para poder consumir su producto”.

Acto seguido, consignó que hoy la actividad sigue viva gracias a esa continuidad colectiva y al rescate productivo que logró darle nuevo impulso al vino de la costa en Berisso.

En ese recorrido, la fiesta dejó de ser solo una exposición para transformarse en una expresión concreta del trabajo local, de la memoria productiva de Berisso y del vínculo entre el territorio y quienes lo habitan .

Y en esa construcción, los productores siguen sosteniendo una tradición que combina trabajo manual, transmisión familiar y pertenencia a Berisso.

Comentarios