El productor de alfajores Gaby Amato pasó por el stand de la transmisión de FM Berisso Ciudad desde la 23° Fiesta Provincial del Vino de la Costa, en lo que es su tercera participación en la celebración.
Al respecto, se refirió a sus productos realizados a partir del vino de la costa, hecho con harina de uvas y distintos varietales como el primero que lanzó, de vino rosado y dulce de peras y las últimas innovaciones con varios centros (como dulce de leche o de higo).
Asimismo, recordó que la oferta de su emprendimiento tiene más de distintos tipos de alfajores realizados con variedades de harinas y replicando postres italianos en verión alfajor.
Por otro lado, valoró cómo su participación en Bake Off lo llevó a lanzar su marca de alfajores y a recorrer distintos puntos de la provincia de Buenos Aires como Suipacha, Escobar y Avellaneda, o también en otras provincias como San José y Gualeguaychú, en Entre Ríos, no sólo para vender sus productos sino a dar clases y masterclass, donde explica cómo son los procesos de producción.
Además, adelantó que va a participar en el Campeonato Argentino del Alfajor en Ferro, en la Ciudad de Buenos Aires y también en la Capital Federal, en Costa Salguero, del Mundial del Alfajor.
Sobre la Fiesta del Vino de la Costa y las celebraciones que realiza Berisso en general, destacó la concurrencia y llamó a vecinos y turistas a acercarse al predio para disfrutar y apoyar a los productores de la ciudad.
“Hay de todo, vino, alfajores, cerveza, miel, dulces”, hay que apoyar a los productores locales.
Gaby Amato también se refirió a la flamante Fiesta del Alfajor, que tuvo su primera edición meses atrás y la calificó como “un batacazo”, ya que horas antes de lo previsto todos los comerciantes se habían quedado sin alfajores: “No esperábamos esa convocatoria, la fiesta estuvo muy linda y la vamos a repetir”.
Además, destacó la calidad de los otros alfajoreros de la ciudad y remarcó que, luego de la pandemia, muchas personas se volcaron a emprender y comenzó el auge de los alfajores artesanales: “Antes uno iba al kiosco y estaban los clásicos, ahora encontramos sabores rarísimos”, concluyó.