La semana política se pone en movimiento con una nueva movilización impulsada por la CGT hacia el Congreso nacional, en rechazo al rumbo económico del Gobierno de Javier Milei y al impacto que las medidas de ajuste comienzan a tener en el bolsillo de trabajadores y jubilados.
La protesta no surge en el vacío: se apoya en datos oficiales que el propio INDEC difundió y que contradicen el relato libertario de una recuperación en marcha.
Desde Berisso sabemos que no hay proyecto nacional posible sin una provincia de Buenos Aires fuerte. Por eso acompañamos una conducción que tenga la responsabilidad de sostener lo conquistado y la decisión política de construir una alternativa con esperanza y vocación de futuro.
— Fabián Cagliardi (@fabiancagliardi) February 7, 2026
Mientras el Presidente insiste en celebrar números macroeconómicos, los indicadores de inflación, pobreza y pérdida del poder adquisitivo exponen una realidad social que empuja a las centrales sindicales nuevamente a la calle y reabre el debate sobre el costo real del experimento económico que hoy atraviesa la Argentina.
Axel presidente 2026/2027
En la provincia de Buenos Aires, el clima de conflictividad también empieza a escalar. Los trabajadores estatales reclaman una urgente recomposición salarial que no alcanza con un 2 % que ofrece el estado provincial, frente a una inflación que licuó ingresos y profundizó el malestar en áreas sensibles del Estado.
En ese escenario, la discusión gremial se cruza de lleno con la rosca política: Axel Kicillof anunció que asumirá la presidencia del PJ bonaerense, acompañado por Verónica Magario, en un acuerdo sellado con La Cámpora que busca ordenar el tablero interno del peronismo.
La señal es clara: mientras los conflictos sociales presionan desde abajo, el oficialismo provincial acelera definiciones políticas para consolidar liderazgo y cerrar filas frente a un gobierno nacional que avanza sin concesiones, que se prepara con Axel presidente del Pj Bonaerense el lanzamiento presidencial del gobernador, que promete recorrer las provincias vecinas con el fin de fortalecer el 2027.
Berisso rumbo al quiebre del peronismo local
En Berisso, el cierre político tomó un rumbo tan silencioso como conflictivo. El intendente Fabián Cagliardi ya presentó su lista ante la Junta Electoral, pero llamativamente aún no la hizo pública, alimentando versiones y malestar puertas adentro del peronismo local.
Tal como informó BerissoCiudad, Cagliardi estará acompañado por Andrea Proia en un lugar que históricamente ocupaba Adriana González, una referente de la agrupación Patria Grande. La decisión no pasó desapercibida: Proia no es reconocida por la militancia local, no reside en la ciudad (platense por adopción) y su principal referencia parece ser el apellido, un combo que generó ruido y fuertes cuestionamientos internos, ya que la elegida no tiene agrupación o militancia en la ciudad.
Agrupaciones peronistas que se distancian
El descontento se profundizó con la exclusión de la agrupación Única, el espacio que mayor caudal de votos aportó en el último proceso electoral y que conduce el concejal peronista Juan Ignacio Mincarelli.
No solo no hubo llamado para integrarlos al armado, sino que tampoco se respetaron los espacios que ya ocupaban, una señal que llevó al sector a definirse por fuera de la lista.
La misma lógica se repitió con otros dirigentes que, reunidos en las últimas horas, coincidieron en una advertencia que empieza a circular con fuerza: “esta será la última lista que arme Cagliardi dejando afuera y a dedo a sectores del peronismo; lo que viene será otra historia”, se supo también que otros referentes subieron al primer piso de 6 y 166 retirándose insatisfechos como fue el caso de Ignacio “Nacho” Bruno, de extracción sindical, entre otros.
En Berisso no hay acuerdo con el sector de Máximo Kirchner
A este escenario se suma una contradicción política mayor; ya que mientras a nivel provincial se selló un acuerdo con La Cámpora, en Berisso ese entendimiento no se replicó. El espacio que conduce Roberto Alonso no fue convocado y quedó directamente excluido de una nómina de 42 integrantes, sin que hasta el momento se registre una intervención ordenadora de dirigentes provinciales.
Todo indica que la decisión de Cagliardi de no ampliar el armado sigue firme y por estas horas, el malestar es intenso, los teléfonos arden y las críticas se multiplican, en un contexto donde ya empieza a proyectarse el 2027 y donde muchos advierten que la próxima pelea electoral solo será posible con un peronismo verdaderamente integrado.
Para un peronista no hay nada mejor que otro peronista, no se da en Berisso
El mensaje que empieza a quedar en claro es que la etapa del verticalismo sin costos parece haber llegado a su límite. Mientras el gobierno nacional profundiza el ajuste y la calle vuelve a ser un termómetro del malestar social, el peronismo enfrenta su propia discusión interna: ordenar, incluir o pagar el precio de la fragmentación.
En Berisso, las decisiones tomadas a puerta cerrada no solo dejaron heridos, sino que abrieron interrogantes sobre el futuro de la conducción política local. El camino al 2027 ya comenzó y no se construye con listas cerradas ni con nombres impuestos, sino con representatividad, diálogo y militancia real. Todo lo demás, más temprano que tarde, se cobra en las urnas.
Cagliardi presentó su lista en el PJ
Este sábado el propio Fabian Gustavo Cagliardi se acercó a la sede del PJ provincial junto con el secretario de Acompañamiento municipal Martin “Tapón” Fernández, para dejar la lista y los avales.
Minutos después, a través de sus redes sociales, el alcalde dejó un mensaje: “Como presidente del Partido Justicialista de Berisso quiero expresar nuestro acompañamiento a Axel Kicillof y Verónica Magario como conducción del PJ de la provincia de Buenos Aires”,