ANSeS Berisso

“No alcanza para vivir, apenas para sobrevivir”: la bronca de los jubilados tras el mísero bono de febrero

Sede del organismo previsional local.
Sede del organismo previsional local.

La mañana de este viernes la oficina de ANSeS Berisso volvió a mostrar una postal repetida: filas largas, rostros cansados y jubilados que llegan con la esperanza de encontrar alguna respuesta.

Esta vez, el tema que más se escuchó en la vereda fue el anuncio del bono de febrero, que lejos de generar tranquilidad, dejó sabor a poco entre quienes dependen mes a mes de su jubilación para subsistir.

BerissoCiudad dialogó con un vecino jubilado que realizaba trámites en el lugar y fue contundente: “Esto no alcanza para vivir, alcanza apenas para sobrevivir. Uno agradece cualquier peso que entra, pero la realidad es que con los precios como están, la jubilación se va en dos o tres cosas básicas”.

El hombre contó que gran parte de sus ingresos se van en gastos fijos: “Pagás la luz, el gas, los remedios y ya te quedás sin nada. Después hay que ver cómo hacés para comer todo el mes. Yo trabajé más de 40 años y hoy tengo que contar monedas. Eso duele”.

En la puerta del organismo nacional, el malestar se repitió en varias voces. Muchos jubilados coincidieron en que el refuerzo económico funciona como un parche, pero no resuelve el problema de fondo. “Te dan un bono, pero al otro día vas al almacén y ya aumentó todo. Entonces siempre vamos corriendo de atrás”, expresó .

Además, remarcó la sensación de abandono que sienten muchos adultos mayores: “Parece que siempre somos los que más ajustamos. Nosotros no pedimos regalos, pedimos cobrar lo que nos corresponde por todo lo que aportamos durante nuestra vida”.

Mientras tanto, la realidad en Berisso golpea fuerte. Jubilados que hacen filas desde temprano, que esperan horas para resolver trámites y que vuelven a sus casas con la misma preocupación: cómo estirar la plata hasta fin de mes.

“Yo no quiero lujos, quiero vivir con dignidad. Poder comprar comida, mis remedios y no tener que elegir entre pagar una boleta o comer”, cerró el vecino, reflejando el sentimiento de muchos abuelos y abuelas que hoy siguen luchando para llegar a fin de mes.

Comentarios