Coyuntura compleja

Las agencias de quiniela analizan el presente del sector

La quiniela sigue siendo una tradición con arraigo en los vecinos.
La quiniela sigue siendo una tradición con arraigo en los vecinos.

En medio del complejo contexto económico que atraviesa el país, las agencias de lotería continúan siendo parte del movimiento cotidiano de los barrios. En ese marco, BerissoCiudad recorrió distintas agencias ubicadas sobre la avenida Montevideo y alrededores para conocer de primera mano cómo se vive hoy la actividad.

Durante la visita, actores del rubro coincidieron en que, más allá de los cambios en el consumo y el avance de nuevas modalidades de juego, la quiniela mantiene un fuerte vínculo con la vida social de la ciudad.

“La quiniela en Berisso sigue siendo un punto de encuentro del barrio: hay gente que viene todos los días, no solo a jugar sino también a charlar un rato”, expresó uno de los trabajadores consultados, al describir el movimiento habitual que se observa en los locales.

En ese sentido, destacaron que las agencias no solo cumplen una función comercial, sino también social, especialmente en ciudades con fuerte identidad barrial como Berisso.

“En ciudades como Berisso, las agencias funcionan casi como comercios de cercanía, donde el trato con el cliente es muy directo”, señalaron.

A lo largo de la recorrida por la avenida Montevideo, uno de los principales corredores comerciales de la ciudad, los comerciantes remarcaron que el flujo de clientes se mantiene, aunque con algunas variaciones en los montos apostados y en la frecuencia con la que la gente se acerca a jugar.

En muchos casos, explicaron, la quiniela continúa siendo una tradición arraigada entre los vecinos, que mantienen sus números habituales o se guían por las clásicas interpretaciones de los sueños al momento de apostar.

De esta manera, mientras el sector se adapta a los cambios del mercado y a la situación económica, las agencias de lotería siguen formando parte del paisaje cotidiano de Berisso y de las rutinas de muchos vecinos que, entre charla y charla, prueban su suerte día a día.

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