Vecinos de la zona de calle 28, entre Montevideo y la primera cuadra de 173, expresaron su preocupación por una situación de riesgo permanente vinculada al tránsito vehicular, producto de cambios en la circulación y la falta de controles en el sector.
“Tenemos un gran problema acá en la calle 28, para el lado de Montevideo y la primera cuadra que es 173. Nadie da bolilla”, expresó uno de los vecinos, al describir una problemática que, según indican, lleva tiempo sin respuestas.
De acuerdo al testimonio, el conflicto se agravó tras una modificación en el sentido de circulación. “No sé por qué una mano la hicieron contramano de hace un tiempo. Entonces todos doblan para acá para evitar el semáforo de la 30 y Mitre”, explicó. Esta situación genera que numerosos vehículos utilicen la calle como vía alternativa, muchas veces a alta velocidad.
“Pasan rapidísimo, doblan por la 173 para salir a la 30. Acá hay gente grande que ya está complicada para cruzar la calle y también hay chicos”, advirtió el denunciante, remarcando el peligro cotidiano para peatones y familias del barrio.
El vecino señaló además que cuentan con registros de lo que ocurre. “Tenemos cámaras, hemos visto autos pasar de noche y de día ni hablar”, sostuvo, y agregó que muchas maniobras se realizan de manera irregular. “Está prohibido girar de Montevideo a 28, pero todos ponen el giro igual para evitar el semáforo”, relató.
Ante esta situación, los vecinos solicitan medidas concretas para ordenar el tránsito y reducir la velocidad. “Pedimos que hagan un lomo de burro o que vuelvan a poner la mano como era antes. No entendemos por qué cambiaron esto”, manifestó.
Finalmente, expresó su malestar por la falta de respuestas oficiales. “Acá políticamente no existe nadie, ninguno. Nadie le da pelota”, afirmó, explicando que recurrieron a los medios para visibilizar el reclamo y evitar que ocurra un accidente.
Los vecinos esperan una intervención urgente del Municipio, en un sector donde conviven adultos mayores, familias y cocheras, y donde la circulación desordenada se volvió una preocupación diaria.