Abrazo a Palestina

Riyad Alhalabi fue distinguido en Berisso: “No están recibiendo a un embajador, están recibiendo a un pueblo”

El Honorable Concejo Deliberante de Berisso recibió este jueves a Riyad Alhalabi, Primer Consejero y Encargado de Negocios a.i. de la Embajada del Estado de Palestina en Argentina, quien fue distinguido como Visitante Ilustre de la ciudad, en un encuentro atravesado por mensajes de paz, solidaridad, memoria y defensa de la autodeterminación de los pueblos.

La actividad se desarrolló en el recinto del Concejo Deliberante y el reconocimiento fue establecido mediante la Declaración N.º 38/26. La iniciativa fue impulsada por el concejal peronista Federico Ruiz y contó con el acompañamiento unánime del cuerpo deliberativo.

La ceremonia estuvo encabezada por la presidenta del HCD, Aldana Iovanovich, junto a Ruiz y el representante palestino. También participó Román Nadef, presidente del Hogar Árabe Argentino de Berisso, además de representantes de instituciones y miembros de la comunidad.

Durante el encuentro se leyó además una adhesión del Centro de Ex Combatientes Islas Malvinas (CEVECIM) de Berisso, institución que estuvo representada por su presidente, Jorge Di Pietro.

Berisso, una ciudad construida por inmigrantes

Al abrir el encuentro, Iovanovich puso el acento en la identidad inmigrante de Berisso y en los valores de solidaridad, trabajo, esfuerzo y unión que forman parte de la historia de la ciudad.

En pleno Mes del Inmigrante, la presidenta del cuerpo destacó el significado de recibir al representante palestino en una ciudad conformada por hombres y mujeres provenientes de distintos lugares del mundo y que hicieron de Berisso un espacio de convivencia entre culturas.

Por su parte, Federico Ruiz explicó el sentido de la iniciativa y planteó la importancia de profundizar los vínculos internacionales desde los gobiernos locales. En ese marco, reivindicó la paz, el respeto por las diferentes culturas y la autodeterminación de los pueblos.

El edil destacó además el acompañamiento de la totalidad de los concejales a la declaración y vinculó este tipo de iniciativas con la posibilidad de fortalecer la proyección internacional de Berisso.

“Están recibiendo a un pueblo”

Uno de los momentos centrales de la jornada llegó con las palabras de Alhalabi, quien agradeció la distinción y otorgó al reconocimiento un significado que excedió su figura personal.

“Cuando un pueblo argentino abre sus puertas a Palestina, no solamente está recibiendo a un político o un embajador; está recibiendo a un pueblo”, expresó.

El diplomático agradeció en nombre del pueblo palestino y se refirió especialmente a las madres, los niños y niñas de Gaza, los prisioneros y quienes debieron abandonar sus hogares.

En ese contexto sostuvo que, pese a décadas de sufrimiento, el pueblo palestino “permanece firme en su tierra defendiendo su identidad, su dignidad y su derecho a vivir en libertad”.

Berisso y Palestina

Alhalabi dedicó una parte importante de su discurso a la historia de Berisso y encontró allí un punto de contacto con la experiencia del pueblo palestino.

Destacó que la ciudad fue construida a partir del trabajo y la convivencia de personas provenientes de diferentes partes del mundo, muchas de las cuales atravesaron mares y fronteras buscando un lugar donde comenzar una nueva vida.

“No es casual que hoy Palestina encuentre aquí una voz amiga, un espacio de solidaridad, de un pueblo dispuesto a defender la justicia, la paz y la dignidad de todos los pueblos”, manifestó.

El representante palestino consideró que la propia historia inmigrante de Berisso permite comprender el significado del desarraigo, la búsqueda de oportunidades y la defensa de la identidad.

Memoria, justicia y la situación en Gaza

Durante su intervención también recordó la masacre de Sabra y Shatila de 1982, uno de los episodios más dolorosos de la historia palestina y con el que mantiene un vínculo personal: Alhalabi nació en 1975 en el campo de refugiados palestinos de Shatila, en Beirut, Líbano, y durante su discurso se presentó como sobreviviente.

Desde esa experiencia dejó una de las reflexiones más fuertes de la jornada: “La memoria no debe convertirse en venganza. La memoria debe convertirse en justicia. Porque nosotros no queremos que nuestros hijos hereden el dolor que vivieron sus abuelos; queremos que hereden la paz que nuestros abuelos nunca pudieron tener”.

A partir de allí trasladó su exposición a la situación actual en Gaza y Cisjordania. Alhalabi denunció las consecuencias humanitarias del conflicto, se refirió a las muertes de civiles, la situación de niños y mujeres, la destrucción de viviendas e infraestructura y las dificultades para acceder a alimentos, medicamentos y atención sanitaria.

También cuestionó la expansión de los asentamientos israelíes en Cisjordania y sostuvo que esas políticas buscan desplazar a la población palestina de sus territorios. Durante distintos pasajes utilizó el término “genocidio” para caracterizar las acciones de Israel en Gaza y reclamó el cumplimiento del derecho internacional y de las resoluciones de Naciones Unidas.

Pese al escenario descripto, Alhalabi insistió en la necesidad de alcanzar una paz basada en la justicia y no en el olvido.

La jornada cerró así con un fuerte contenido simbólico: en una ciudad que durante septiembre vuelve a mirar especialmente hacia sus raíces inmigrantes, el Concejo Deliberante abrió sus puertas a la representación palestina y convirtió el reconocimiento institucional en un espacio para hablar de memoria, identidad, soberanía, justicia y paz.

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