El presidente de Tomar Conciencia, Marcelo Chediak, junto al integrante de la organización Walter Meza, visitaron los estudios de FM Berisso Ciudad para hablar sobre el inicio de los cursos socio-comunitario en adicciones, el trabajo territorial que desarrolla la entidad y los desafíos que enfrenta la problemática en la actualidad.
En principio, Chediak explicó que desde la organización impulsan una capacitación orientada a fortalecer el trabajo comunitario en los barrios. “Hace años que venimos convocando a la sociedad. Ya no es más el curso de operador socioterapéutico en adicciones, ahora es operador sociocomunitario. Es el mismo formato con algunas variables, pero trabajando mucho en la escucha activa y en enseñar a hacer entrevistas espontáneas”, detalló.
El referente remarcó que el objetivo es acercar herramientas a quienes ya están involucrados en tareas sociales. “Estamos convocando a gente de comedores, merenderos, clubes de barrio, cooperadoras o personas que ayudan de forma anónima. Muchos ven problemas con chicos o con vecinos y sienten que tienen que aprender para poder acompañar”, señaló.
En ese sentido, sostuvo que el enfoque de la organización parte de una mirada colectiva del problema. “La salida al problema de las adicciones es social, por eso hablamos de comunidad organizada, con los clubes, con los merenderos y también con las iglesias. Hoy las iglesias cumplen un rol de contención muy importante ante la angustia y el dolor que atraviesa la sociedad”, afirmó.
Según explicó, se está trabajando también en una capacitación destinada a líderes de iglesias evangélicas junto al área de cultos del municipio. “Muchos adictos se acercan a las iglesias y encuentran contención. Pero siempre digo lo mismo: para ayudar hay que capacitarse, porque a veces queremos hacer bien y terminamos generando más problemas. Hay protocolos de salud y también pautas sociales que debemos conocer”, remarcó.
Respecto a los requisitos para participar de las capacitaciones, indicó que son mínimos. “Ser mayor de edad y tener ganas de ayudar. Hay que acercarse a la casita con los datos básicos para reservar el cupo. Son 40 lugares y ya quedan pocos”, señaló. Además, adelantó que las clases se dictan en el Concejo Deliberante y que la iniciativa convoca a personas de distintos distritos de la región.
“Se están acercando vecinos de La Plata y de Ensenada. Venimos trabajando mucho con distintos dispositivos y con equipos que se capacitan en Berisso para poder ayudar en sus comunidades”, agregó.
Marcelo Chediak recordó que su compromiso con la temática también está ligado a su propia historia. “Yo no salí de una baldosa, también tuve problemas de adicciones. En 2009 dije que esto no podía seguir así, se nos mueren los pibes y nadie hablaba del tema”, relató.
A partir de esa experiencia, impulsó distintos proyectos y debates para instalar la problemática en la agenda pública. “Las adicciones tienen un problema bio, psico y social. Durante mucho tiempo predominó un modelo hegemónico donde todo pasaba por la internación o la medicación. Nosotros planteamos que la comunidad organizada también tiene que ser parte de la respuesta. Después de 17 años de continuidad siento que hoy esa mirada empieza a ser escuchada”, añadió.
También tomó la palabra Walter Meza, vecino del barrio Solidaridad, quien atraviesa un proceso de recuperación dentro de la organización. “Hace tres meses y diez días estoy internado en la casita. Mi vida no daba más como venía viviendo”, contó. Según relató, antes de llegar a Tomar Conciencia había buscado ayuda en distintos espacios, pero sentía que no podía sostener el proceso.
“Me dieron la posibilidad de una beca para internarme y fue un antes y un después. Siempre quise cambiar mi vida, pero no sabía cómo hacerlo. La casita me dio fe, esperanza y un propósito”, expresó.
Meza señaló que el acompañamiento familiar es clave en el tratamiento. “La familia también sufre con uno y es parte del proceso de recuperación”, afirmó y dijo que entre los avances más importantes de su recuperación, destacó poder volver a compartir momentos con su hija. “Tengo una nena de seis años y hoy puedo estar con ella, ser un padre presente. Pude acompañarla en su primer día de clases y fue un momento que me voy a acordar toda la vida”, relató.
Finalmente, dejó un mensaje para quienes atraviesan la misma situación. “La adicción es una lucha de toda la vida, pero se puede salir. Cuando ves a otros que se recuperaron, pensas: si él pudo yo también voy a poder”, concluyó.