A dos meses de su muerte

Familiares de Erica Valdez exigen justicia: “Tenemos la certeza de que no fue suicidio”

Luis Valdez y Quimey Martínez.
Luis Valdez y Quimey Martínez.

A casi dos meses de la muerte de Erica Valdez, oficial de la Policía Bonaerense que prestaba servicio en el módulo policial ubicado en Avenida del Petróleo y 139, sus familiares redoblan el reclamo de justicia y exigen que la investigación avance para esclarecer las circunstancias del hecho. Luis Valdez y Quimey Martínez visitaron los estudios de FM Berisso Ciudad y cuestionaron la hipótesis inicial de suicidio, denunciaron irregularidades en la investigación y pidieron el cambio de carátula de la causa.

Según relató el padre de Erica, la oficial había retomado sus tareas luego de sus vacaciones y, tras cumplir algunas guardias en el Comando de Patrullas, fue destinada al módulo policial de Avenida del Petróleo. “Era encargada del Comando de Patrullas de Berisso. Después de volver de vacaciones trabajó dos guardias y a la tercera la mandan sola al módulo. Estaba sola de seis de la tarde a seis de la mañana. Para nosotros esa es una de las primeras irregularidades”, afirmó.

La familia también cuestiona las condiciones de seguridad del lugar. “No hay cámaras en la garita. Las únicas que existen son las de YPF y están bastante alejadas. Eso dificulta muchísimo saber qué pasó realmente”, explicó.

Uno de los principales argumentos de la familia para descartar la hipótesis de suicidio es el testimonio de una joven que pasaba por el lugar en bicicleta y escuchó los pedidos de auxilio de Erica. “La testigo se acerca y encuentra a mi hija tirada boca abajo entre la entrada y la escalera. Cuando la da vuelta para ayudarla, Erica le dice: ‘Me dispararon, modulá, modulá’”, relató Luis Valdez.

“La testigo tomó el handy policial y, siguiendo las indicaciones de mi hija y logró alertar a sus compañeros. Hasta ese momento estaba viva. Después llegaron dos compañeras, la trasladaron al Hospital de Berisso, donde finalmente falleció luego de ser intervenida quirúrgicamente”, agregó.

Para la familia, esas palabras constituyen un elemento clave. “Si una persona se quiere suicidar, ¿se va a disparar en el abdomen? Estamos hablando de una policía que sabía manipular armas. Para nosotros eso no tiene lógica”, sostuvo.

Otro aspecto que genera interrogantes es la presencia de dos personas que, según la testigo, pasaron por el lugar mientras Erica pedía ayuda. “La chica contó que vio a dos personas acercarse. Mi hija les pidió auxilio y ellos se fueron. Lamentablemente no pudo reconocerlos porque estaba concentrada en ayudarla”, indicó Valdéz.

Las imágenes aportadas por las cámaras de YPF tampoco permiten identificar claramente a quienes aparecen en la escena. “Lo único que se observa son sombras acercándose a la garita y alejándose. También aparece un vehículo negro circulando en contramano. Todo eso está en manos de la Justicia”, explicó.

Uno de los elementos más controvertidos de la causa es una supuesta carta atribuida a Erica Valdez. La familia asegura que nunca tuvo acceso al documento y que existen numerosas inconsistencias respecto a cómo apareció. “Nosotros nunca vimos la carta. Mi hijo solamente vio una foto que le mostró un jefe policial mientras mi hija estaba siendo operada. Después desapareció”, aseveró.

Según relataron, la primera testigo que asistió a Erica aseguró que no observó ninguna carta en el lugar. Lo mismo habrían declarado las dos policías que llegaron posteriormente. “La carta aparece después, cuando Erica ya había sido trasladada al hospital. Dicen que estaba debajo de una campera. Eso genera muchísimas dudas”, señaló.

Además, la familia sostiene que una carta anónima enviada por compañeros de la oficial menciona situaciones de hostigamiento laboral y presuntas presiones dentro de la fuerza. “Agradecemos muchísimo que nos hayan hecho llegar esa carta. Creemos que muchos compañeros tienen miedo de hablar”, expresó Quimey Martinez.

Los familiares también cuestionaron distintos procedimientos realizados durante la investigación, entre ellos, mencionaron la pericia de residuos de pólvora y la preservación de evidencias. “Nos dijeron que había restos de pólvora en ambas manos. ¿Cómo se explica eso? Además, la muestra salió en un sobre blanco y llegó a la fiscalía en un sobre de papel madera. Son cosas que generan más dudas”, indicó el papá de la joven.

La pericia balística definitiva todavía no fue realizada. “La fiscalía tiene el arma, una bala y el casquillo, pero todavía no sabemos si realmente corresponden al arma de Erica. Eso sigue pendiente”, añadió.

Otra circunstancia que generó sospechas en la familia fue la salida de la fiscal que intervino inicialmente en la causa. “Cuando nuestro abogado le comentó la situación, ella decidió apartarse. Nosotros ni siquiera habíamos pedido su recusación. Renunció por decisión propia y la causa pasó a otra fiscalía”, recordó.

Actualmente, la familia mantiene expectativas sobre el trabajo que lleva adelante el fiscal Juan Ignacio Garganta. “Nos dijo que iba a investigar hasta las últimas consecuencias y que para cambiar la carátula necesitaba reunir más pruebas. Confiamos en que se avance”, indicó.

Lejos de apuntar contra personas concretas, los familiares aseguran que su único objetivo es conocer qué ocurrió realmente. “Nosotros no tenemos sospechosos. Lo único que pedimos es que se investigue bien. Si fue un suicidio, que nos lo demuestren con una investigación seria. Y si fue otra cosa, que pague quien tenga que pagar”, expuso Quimey Martínez.

La familia insiste en que la escena estuvo contaminada y que hubo múltiples irregularidades desde el primer momento. “Todo se fue entorpeciendo. Siempre encontramos obstáculos. Pero vamos a seguir insistiendo porque estamos convencidos de que todavía falta conocer la verdad”, completó.

Con el objetivo de mantener vivo el reclamo, familiares, amigos y vecinos realizarán una movilización el próximo 9 de junio, cuando se cumplan dos meses del fallecimiento de Erica. “Vamos a concentrarnos a las cinco de la tarde en el Playón Municipal y marcharemos hasta la garita donde ocurrió todo. Va a ser una marcha de velas para pedir justicia”, adelantó Luis Valdez.

Además, invitaron a quienes participen a llevar algún elemento de color amarillo, el color favorito de Erica. “Una flor amarilla, una bufanda, un lazo o cualquier cosa que la represente. Era el color que más le gustaba y queremos recordarla de esa manera”, concluyó.

 

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