Descartan el suicidio

La familia de Érica Valdez reclama un cambio de carátula: “Estamos seguros de que a mi hermana la mataron”

Pasó más de un mes de la muerte de Érica.
Pasó más de un mes de la muerte de Érica.

A más de un mes de la muerte de la oficial de policía Érica Valdez, ocurrida el pasado 10 de abril en circunstancias que inicialmente fueron investigadas como un suicidio, la familia volvió a reclamar públicamente justicia y exigió un cambio de carátula en la causa. En diálogo con FM Berisso Ciudad, Jonatan Valdez, hermano de la joven policía, aseguró que existen múltiples elementos que contradicen la hipótesis inicial y apuntó contra presuntas irregularidades en la investigación judicial y policial.

La familia realizó en los últimos días una manifestación y difundió un video en redes sociales cerca de la garita donde ocurrió el hecho, reclamando que la causa deje de investigarse como un suicidio y se avance sobre otras hipótesis. “Nosotros ahora queremos justicia por mi hermana, pero ya estamos seguros de que el suicidio no fue, que a mi hermana la mataron. Lo que estamos buscando es ver quién fue el autor”, sostuvo.

Uno de los principales argumentos de la familia para cuestionar la versión oficial surge del testimonio de una mujer que asistió a Erica tras el disparo. “La primera testigo que encuentra a mi hermana declaró que ella le dijo ‘me dispararon’. Ahí cambia todo”, afirmó.

Según explicó, pese a esa declaración, la investigación continuó orientada hacia la hipótesis de suicidio. “Nunca supimos por qué siguieron tratando todo como un suicidio si la testigo declaró eso desde el primer día”, cuestionó.

Otro de los puntos señalados por la familia es la supuesta carta que habría dejado Erica antes de morir. Jonatan aseguró que ni ellos, ni la fiscalía tuvieron acceso directo al documento. “La carta nunca apareció. Nosotros nunca la vimos y la fiscal tampoco la tiene. A mí me la mostraron en una foto mientras estaba en el hospital con mi hermana, cuando la estaban operando”, relató.

En ese sentido, explicó que fue un comisario quien le mostró la imagen y le consultó si reconocía la letra de Erica. “Imaginate cómo podía estar en ese momento. Leí la carta por arriba y dije que podía ser la letra de mi hermana, pero no estaba en condiciones de reconocer nada”, recordó, asegurando que el documento seguiría aún en dependencias policiales. “Supuestamente la carta sigue en la Comisaría Cuarta”, afirmó.

La familia también denunció posibles vínculos personales entre la fiscal que llevaba adelante la causa y superiores policiales relacionados con Erica. “Nos enteramos después de que la fiscal tenía un parentesco con el jefe de mi hermana. Supuestamente era la madrina de la hija de él”, expresó Jonatan.

Según contó, la situación salió a la luz tras un mensaje anónimo recibido en las redes sociales de Erica. Posteriormente, la fiscal renunció a la causa. En paralelo, el hermano de la oficial aseguró que Erica atravesaba conflictos laborales dentro de la fuerza. “Mi hermana era la encargada de designar gente para los patrulleros y hubo una movida para sacarla de ese lugar y poner a otra chica policía”, indicó.

“Nos llegó información de que había mucho amiguismo y que a mi hermana la terminaron desplazando. A la semana pasó todo esto”, agregó.

De acuerdo a su relato, Erica incluso habría intentado plantear estas situaciones ante superiores policiales. “Mi hermana se fue a quejar con Díaz por el trato que recibía, pero dice que no le dieron bola”, sostuvo.

Otro de los aspectos que despertó sospechas en la familia fueron las imágenes de cámaras de seguridad incorporadas recientemente a la causa. “En las imágenes se ve que dos personas llegan en moto o bicicleta. Uno se acerca al módulo donde estaba mi hermana, que tenía la luz apagada. Después desaparecen y al minuto se prende la luz, que según la testigo fue ella quien la prendió cuando llegó”, detalló.

También señaló que la mujer que encontró a Erica declaró haber pedido ayuda a una pareja que pasaba por el lugar y que esas personas también aparecerían en los registros, sin embargo, la familia cuestionó la calidad del material entregado. “Las fotos están muy mal hechas, muy manipuladas, no se ve nada. Ahora estamos pidiendo el video completo para sacar conclusiones”, manifestó.

Jonatan remarcó que, tras observar esas imágenes, las sospechas familiares crecieron aún más. “Nosotros ya sospechábamos que habían matado a mi hermana, pero después de ver esto ya no nos queda ninguna duda”, afirmó.

En relación a las pericias, denunció demoras e irregularidades en la investigación. “Las pericias balísticas todavía no arrojaron nada porque directamente no las hicieron”, aseguró.

Además, indicó que la apertura de los teléfonos celulares vinculados a la causa recién tendría fecha para noviembre. “Nos dieron turno para el 10 de noviembre. Es una locura. También una amiga de mi hermana declaró que ella recibía amenazas y hostigamiento por parte de superiores”, agregó.

Finalmente, insistió en que el nuevo fiscal debería avanzar rápidamente con nuevas medidas y modificar la carátula de la causa. “Lo primero que tienen que hacer es cambiar la carátula y apurar todas las pericias que faltan. Nosotros lo único que pedimos es justicia”, concluyó.

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