La imagen tradicional del puesto de diarios y revistas, ese pequeño kiosco metálico donde los vecinos compraban el periódico del día, atraviesa una fuerte transformación en todo el país. La caída en la venta de publicaciones impresas y el cambio en los hábitos de consumo obligaron a muchos puesteros a reconvertirse para poder sostener la actividad.
En Berisso, esta transformación también se percibe en la vía pública. Sobre la avenida Avenida Montevideo, uno de los principales corredores comerciales de la ciudad, varios puestos históricos comenzaron a ampliar su oferta para adaptarse a los nuevos tiempos.
Uno de los casos más visibles se encuentra en la esquina de Montevideo y 14, donde el puesto ya funciona prácticamente como un comercio polirrubro. Allí, además de algunos diarios y revistas, se pueden encontrar distintos productos como artículos de bazar, pelotas de fútbol y otros objetos que buscan atraer a un público más amplio.
“Antes vendíamos principalmente diarios y revistas, pero hoy tuvimos que sumar de todo un poco para seguir trabajando”, contó el puestero del lugar.
“Hoy la gente pasa, mira y muchas veces termina llevando otra cosa, como una pelota o algún artículo de bazar”, agregó.
Un panorama similar, aunque con algunas diferencias, se observa en el puesto ubicado en Montevideo y 4. En este caso, el local conserva parte de la esencia tradicional del rubro, con presencia de diarios y revistas en exhibición, aunque también incorporó otros productos para complementar las ventas.
“Tratamos de mantener la esencia del puesto de diarios, pero también sumamos otras cosas porque si no es muy difícil sostenerlo”, explicó el trabajador del lugar.
“Los diarios siguen estando, pero hoy tenemos que vender otras cosas para que el puesto siga funcionando”, señaló.
De esta manera, los puestos de diarios de Berisso reflejan un proceso que se repite en muchas ciudades del país: pasar de un negocio centrado exclusivamente en la información impresa a un formato mucho más amplio, donde conviven distintos productos.