En el marco del 155° aniversario de Berisso, el impulsor de la ordenanza que estableció oficialmente el 24 de junio de 1871 como fecha fundacional de la ciudad, Oscar Alcoba dialogó con FM Berisso Ciudad sobre el significado de la celebración, el proceso de investigación histórica que permitió fijar la fecha y los aspectos que forjaron la identidad berissense.
Alcoba, autor de diversos trabajos sobre la historia local, destacó la importancia de recordar los orígenes de la ciudad y valoró que, tras años de debate, Berisso cuente hoy con una fecha fundacional respaldada por documentos y testimonios históricos. “Para mí significa muchísimo porque estamos hablando del aniversario de nuestra ciudad. Siempre me pone muy contento recordar la historia de Berisso y también los fundamentos que en su momento me llevaron a impulsar la ordenanza que estableció oficialmente la fecha fundacional”, expresó.
Durante muchos años existieron distintas interpretaciones sobre cuándo debía considerarse el nacimiento de Berisso. Según recordó Alcoba, la falta de una fecha precisa generaba debates entre historiadores e investigadores. “Hasta ese momento había ciertas dudas sobre la fecha fundacional. No existía una certeza absoluta. Pero a partir de la investigación histórica aparecieron testimonios fundamentales que permiten afirmar que el 24 de junio de 1871 se iniciaron las obras del Saladero San Juan, hecho que da origen a nuestra ciudad”, explicó.
El historiador señaló que dos testigos contemporáneos a los hechos resultaron determinantes para respaldar esa conclusión. “Por un lado, está Francisco Cestino, quien en su obra Apuntes para la Historia de Ensenada hace referencia al inicio de las obras del establecimiento fundado por Juan Berisso. Por otro, Manuel Chueco, autor de Los Pioneros de la Industria Nacional. Incluso describe que en aquella brumosa mañana del 24 de junio, día de San Juan, don Juan Berisso inicia las obras de su saladero. Esa referencia es muy importante porque proviene de un testigo de la época. Ahí está la certeza histórica”, sostuvo.
En los últimos días Alcoba compartió una reflexión en sus redes sociales que despertó interés entre los vecinos: “La noche de San Juan anticipa el nacimiento de un gran pueblo, Berisso”. “La noche de San Juan se celebra cada 23 de junio y tiene una fuerte tradición cristiana. Lo curioso es que nuestro fundador se llamaba Juan Berisso, el establecimiento se llamaba Saladero San Juan y años más tarde el primer almacén importante de la zona también se llamó San Juan. Hay una coincidencia total. Parece un designio que todo estuviera relacionado con San Juan y que justamente a partir de allí naciera nuestra ciudad”, reflexionó.
Uno de los conceptos centrales que Alcoba desarrolló durante la entrevista fue la particularidad del origen de Berisso respecto a otras ciudades bonaerenses. De hecho, recordó una frase de su libro El destino de los barcos, donde sostiene que “el germen de Berisso no se debe a un acto institucional deliberado, ni a una ley o decreto, ni tampoco a razones políticas o ferroviarias”.
“Berisso tiene una característica muy especial. No nace por una decisión política como La Plata, ni por cuestiones portuarias o ferroviarias como otras ciudades. Nace directamente como consecuencia de un emprendimiento industrial: el Saladero San Juan”, explicó.
Para Alcoba, ese origen productivo marcó el perfil social, económico y cultural de la ciudad durante toda su historia. “Primero llegaron los saladeros y después los frigoríficos Swift y Armour. Todo el desarrollo posterior de Berisso está vinculado a esa matriz industrial que comenzó aquel 24 de junio de 1871”, señaló.
También surgió una curiosidad histórica relacionada con una de las arterias más emblemáticas de la ciudad, que nunca pudo determinar con certeza por qué se eligió el nombre Montevideo para la principal avenida berissense. “No encontré documentación que explique el origen del nombre. Lo que sí pude comprobar es que antes se llamaba Camino a La Magdalena. Pero después no encontré ningún registro que explique cuándo o por qué pasó a llamarse Montevideo”, indicó.
Más allá de los orígenes, Alcoba también destacó uno de los períodos de mayor crecimiento de la ciudad. “Durante la década de 1960 Berisso atravesó una etapa de gran desarrollo económico y social, llegando a posicionarse entre las ciudades más pujantes de la provincia de Buenos Aires. Hay datos oficiales de la provincia que muestran que Berisso estaba entre las ciudades con mayor dinamismo económico. Fue una época extraordinaria para la ciudad”, recordó.
En ese sentido, destacó especialmente el rol que desempeñaron las sociedades de fomento. “En aquella época había alrededor de 15 o 16 sociedades de fomento que trabajaban en contacto permanente con el municipio y con la provincia. Eran organizaciones muy activas que impulsaban obras, mejoras para los barrios y proyectos comunitarios. Fueron protagonistas fundamentales de ese crecimiento”, afirmó.
A 155 años de aquella jornada de junio en la que comenzaron las obras del Saladero San Juan, Oscar Alcoba considera que la esencia de Berisso sigue ligada a sus orígenes. “La historia de Berisso tiene características únicas. Nació a partir del trabajo, de la industria y del esfuerzo de quienes llegaron buscando un futuro mejor. Esa identidad quedó marcada para siempre y es parte de lo que somos como comunidad”, concluyó.