La 49.ª Fiesta Provincial del Inmigrante continúa convocando a miles de personas en Berisso y, detrás de cada stand, hay semanas de preparación, expectativas y mucho trabajo. En el espacio de la Colectividad Israelita, el acompañamiento del público terminó superando incluso las previsiones de sus integrantes.
Durante la recorrida de BerissoCiudad por la Carpa del Inmigrante, Ángela Rodríguez contó que el sábado la respuesta fue tal que cerca de las 19 horas ya habían vendido toda la comida que habían preparado.
“Proyectábamos que todo lo que teníamos de comida iba a durar un poco más, por lo menos hasta el final del día de hoy, pero la realidad es que a las siete de la noche ya habíamos acabado de vender todo lo que teníamos”, relató.
La comida como punto de encuentro
Más allá del éxito gastronómico, Rodríguez destacó especialmente lo que significa compartir un mismo espacio con colectividades provenientes de diferentes lugares.
“Me parece emocionante estar en un lugar que recibe a todas las colectividades para celebrar la cultura de tantos sitios diferentes y, sobre todo, poder reunirnos y compartir un poco de lo que para nosotros es importante”, expresó.
En ese intercambio, señaló a la gastronomía como uno de los grandes lenguajes comunes de la Fiesta.
“La comida es un vínculo que nos une a todos”, sostuvo, al tiempo que destacó las diferentes presentaciones culturales que se desarrollan durante las jornadas.
Para Ángela, formar parte de la celebración también representa la posibilidad de acercar al público una parte de sus costumbres: “Nos gusta mucho poder presentar un poco nuestras comidas y lo que para nosotros es significativo”.
El trabajo que no se ve detrás de cada stand
La Fiesta comienza mucho antes de que se abran las puertas de la Carpa. Preparar los puestos, organizar la gastronomía, calcular cantidades y coordinar a quienes trabajan durante cada jornada demanda tiempo y planificación.
“Es algo que puede tomar bastante más tiempo de lo que parece y, sobre todo, es algo que no siempre se planea tan bien como pensamos”, reconoció Rodríguez.
La mejor demostración llegó durante el sábado: habían calculado comida para continuar vendiendo durante el domingo, pero la demanda terminó con prácticamente todo varias horas antes de lo previsto.
Una Fiesta que llega cada vez más lejos
Ángela también destacó la repercusión que la Fiesta Provincial del Inmigrante está alcanzando fuera de Berisso y la región.
Incluso contó que amigas suyas que viven en San Juan pudieron conocer lo que estaba ocurriendo a través de la cobertura televisiva y las redes sociales.
“Vi por redes sociales incluso amigas de San Juan que estaban viendo el reporte en la tele y mucha gente diciendo que estaba pensando a ver si podía venir”, contó.
Por eso, expresó su deseo de que cada vez sean más quienes lleguen desde distintos puntos del país para conocer la celebración.
“Esperamos que este sea un mes que reciba a mucha gente, no solo de La Plata ni de Berisso, sino de toda Argentina que quiera venir a acompañarnos”, señaló.
Entre platos que se agotaron antes de lo previsto, presentaciones culturales y visitantes que llegan desde diferentes lugares, la experiencia de la Colectividad Israelita vuelve a mostrar uno de los rasgos centrales de la Fiesta Provincial del Inmigrante: las diferencias culturales encuentran en Berisso un espacio para mostrarse, conocerse y compartir.