En el marco de la transmisión especial de FM Berisso Ciudad desde la Fiesta del Vino de la Costa, Sebastián Casali, referente de la Cooperativa del Vino de la Costa, compartió las novedades de esta edición y reflexionó sobre el crecimiento de la producción local.
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Respecto a la disposición del histórico stand de la Cooperativa, el viñatero comentó que se mantiene como un emblema del predio con su clásica zona de degustación central, al tiempo que adelantó la intención de renovar la estructura para la celebración de los 25 años porque "hay que cambiarlo, hay que renovar".
Sobre las innovaciones en la elaboración, este año la apuesta fuerte son las microvinificaciones en recipientes de concreto y cemento, un proceso que busca alejarse del tradicional tanque de acero inoxidable: "Todo lo que vos hagas con las manos, cambiándolo de recipiente, va a hacer que el vino sea diferente".
Estos nuevos procesos se aplican en piezas especiales como el vino blanco elaborado en huevos de concreto, el cual cuenta con un velo de flor para su protección natural y ha generado elogios entre los visitantes por su perfil distintivo. La Cooperativa también se consolidó como proveedora de materia prima para otros emprendimientos regionales, mencionando la presencia de Vermú Costero y una grapa de producción platense realizada a partir del hollejo de la uva de Berisso.
"El vino en Buenos Aires está creciendo y nosotros no somos la excepción", afirmó Casali al tiempo que destacó a Berisso como una ciudad pionera en la materia, que actualmente ofrece cuatro tipos de blancos, incluyendo el histórico seco, el dulce y una versión agroecológica.
El referente señaló que el sector está en expansión en toda la provincia y que el gran desafío actual es lograr que el producto regional llegue finalmente a las mesas de los restaurantes para romper con el "paladar colonizado" que ha impuesto la industria que, de hecho, por mucho tiempo impidió que el de la Costa sea llamado “vino”.
Finalmente, resaltó que la profesionalización del sector se basa en saberes ancestrales y en la resistencia cultural de quienes defendieron la identidad del monte berissense. Para Casali, el presente es un momento de gran crecimiento donde los productores actúan como aprendices de los pioneros para proyectar el futuro de la actividad: "Somos un vino artesanal que en veinticinco años ya sabemos cómo funciona".